Después de 70 años de historia, los Atascadero Wranglerettes han llegado a su fin, pero la antigua arena de este querido grupo ecuestre está destinada a una nueva etapa. El club sin fines de lucro anunció su cierre el 25 de marzo, marcando el fin de un capítulo significativo para esta agrupación exclusiva para niñas entre 8 y 17 años que se dedicaban a paseos por senderos, prácticas ecuestres y presentaciones en la Feria Estatal de California.
Leann Feliz, quien creció siendo Wranglerette, asumió la dirección del club tras su fundadora Shirley Moore, manteniéndose en el cargo durante 40 años. Feliz destacó que este club siempre fue un espacio exclusivamente para niñas y que en sus mejores momentos llegaron a contar con alrededor de 50 integrantes, con una actividad intensa y vibrante durante varios años.
La pandemia de COVID-19 en 2020 afectó profundamente al grupo, deteniendo sus actividades por un tiempo prolongado. A pesar de los esfuerzos de Feliz por reactivar el club, la disminución del interés ha hecho que no haya un mercado suficiente para continuar con la tradición. Esta realidad llevó a la difícil decisión de cerrar el capítulo de los Wranglerettes.
Sin embargo, Feliz encuentra tranquilidad en que la propiedad, que incluye la arena y más de 30 acres de terreno, fue donada a la Fundación del Rodeo del Sheriff del Condado de San Luis Obispo y al Posse del Sheriff, quienes adquirieron el lugar en febrero. Esta donación asegura que el espacio seguirá siendo utilizado para fines relacionados con equitación y entrenamiento.
Chad Nicholson, subjefe del Sheriff del condado, explicó que además de mantener el enfoque ecuestre, parte del terreno se destinará a apoyar a las fuerzas de seguridad y a los primeros respondientes, sirviendo como centro de entrenamiento para perros policía, unidades de búsqueda y rescate, y otras agencias policiales. También funcionará como un área de evacuación para animales en situaciones de emergencia.
La fundación tiene planes para realizar renovaciones y mejoras en la propiedad, con la intención de que en el futuro pueda albergar eventos comunitarios. Se espera que estas obras comiencen una vez finalizada la temporada del rodeo de este año, marcando así un nuevo capítulo para este histórico recinto que servirá a la comunidad desde una nueva perspectiva.
Así, aunque los Atascadero Wranglerettes hayan cerrado su historia, la infraestructura y el legado continúan vivos, adaptándose a nuevas necesidades y servicios que beneficiarán tanto a la comunidad ecuestre como a la seguridad pública.