Un hombre de Santa María, Ángel Ramos-Ramírez, fue condenado esta semana a 42 años de prisión estatal a cadena perpetua tras ser declarado culpable de asesinato y agresión con un arma mortal en juicios separados.
En uno de los juicios, Ramos-Ramírez fue encontrado culpable del asesinato por apuñalamiento de Daniel Díaz, un joven de 20 años, ocurrido en 2022 en Oceano. Díaz fue apuñalado diez veces durante un altercado en la madrugada del 4 de junio de 2022, frente a una vivienda ubicada en el bloque 2000 de Ocean Street.
En otro caso, fue declarado culpable de apuñalar en el pecho a un joven de 19 años durante una fiesta celebrada el año anterior en Nipomo. Ambos crímenes involucraron violencia grave y fueron investigados con rigor.
El jurado también determinó que el asesinato de Díaz fue cometido para beneficiar a la pandilla callejera criminal West Park, una acusación grave que aumentó la severidad de la condena.
Ángel Ramos-Ramírez cuenta además con una condena previa bajo la Ley de Tres Delitos de California por amenazas criminales cometidas en 2016 en el Condado de Santa Bárbara, igualmente vinculadas a la pandilla West Park, según informó la Oficina del Fiscal del Distrito del Condado de San Luis Obispo.
La sentencia impuesta a Ramos-Ramírez corresponde al máximo permitido por la ley para los delitos cometidos, reflejando la gravedad de sus actos y su historial criminal.
Este fallo busca enviar un mensaje contundente respecto a la tolerancia cero ante crímenes violentos relacionados con pandillas y reafirma el compromiso de las autoridades en proteger a la comunidad de estas amenazas.