En respuesta a la creciente amenaza del gusano barrenador en México, se han intensificado los protocolos sanitarios para evitar el desplazamiento de este insecto a través del ganado entre las regiones. El gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez Salinas, informó que se ha suspendido el traslado de ganado entre diversas entidades federativas como parte de estas medidas de control estrictas.
Jiménez Salinas enfatizó que, a nivel local, los recursos y herramientas disponibles para detener la propagación del gusano barrenador son insuficientes. Por ello, hizo un llamado a la colaboración estrecha entre los productores ganaderos, así como los gobiernos estatal y federal, para enfrentar esta problemática sanitaria que afecta al sector agropecuario.
La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) prepara una reunión estratégica para establecer un blindaje integral contra el avance del gusano barrenador, un insecto cuya expansión es preocupante en numerosas regiones del país. El gobernador destacó que eliminar esta plaga con los medios actuales resulta casi imposible, debido a su amplia distribución y la limitación de recursos técnicos a nivel local y estatal.
De acuerdo con Jiménez Salinas, en la actualidad existen regulaciones sumamente rigurosas para el traslado del ganado, las cuales incluyen inspecciones detalladas que garantizan que el ganado que cruza las fronteras estatales esté libre de esta plaga. Sin embargo, explicó que el problema principal se originó en el paso sin supervisión durante el cruce en la frontera sur del país, lo que permitió la introducción del gusano barrenador sin un control adecuado.
Precisamente, se han activado protocolos de prevención y control, como el que se implementó en la frontera entre Coahuila y Zacatecas. «Se adoptaron medidas preventivas rigurosas y se respondió de forma contundente para contener la situación», señaló el gobernador, resaltando la importancia de esta reacción coordinada para mitigar la propagación del insecto.
La amenaza se ha extendido ya a 25 regiones del país, convirtiéndose en un problema sanitario de gran magnitud. Aun así, en Coahuila se mantiene un compromiso firme de continuar actuando y trabajando de la mano con la Secretaría de Agricultura y Ganadería a nivel federal para fortalecer las acciones de control y sanidad agropecuaria.
Dado que se han detectado casos cercanos a los límites de Coahuila, el gobernador insistió en la relevancia de mantener una colaboración estrecha y corresponsable entre productores y autoridades. «Es fundamental que los ganaderos vigilen de cerca a su ganado y cumplan escrupulosamente con las medidas sanitarias y preventivas. Solo así se podrá minimizar el impacto si esta plaga llega a afectar las áreas productivas», destacó.
Finalmente, esta situación requiere un esfuerzo conjunto y permanente que combine la vigilancia, la prevención y la rápida reacción para proteger el patrimonio ganadero y la salud animal en La Raza Media. La coordinación efectiva y la responsabilidad compartida entre los diferentes niveles de gobierno y los productores son esenciales para enfrentar este desafío que afecta a gran parte del territorio nacional.