El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, hizo su reaparición pública este jueves en el municipio de Navolato con motivo del inicio de un programa de fertilizantes. Durante este evento, el mandatario mostró serenidad ante las recientes acusaciones que provienen del gobierno de Estados Unidos, negando cualquier intención de separarse de su puesto.
El acto protocolario se llevó a cabo en el ejido de Sataya, ubicado en la localidad de Villamoros, en un ambiente controlado y sin la presencia de fuerzas federales. La seguridad correspondió a la Policía Municipal de Navolato, que se presentó con armas largas, mientras que el gobernador arribó protegido por seis escoltas y acompañado de diversas autoridades. También hubo custodia en las entradas del evento por parte de policías de tránsito.
Durante su encuentro con medios de comunicación en la explanada pública, Rocha Moya abordó las acusaciones dirigidas hacia su persona, su relación con la presidencia de la República y la situación de violencia que enfrenta actualmente la entidad. Al ser cuestionado sobre si ha tenido contacto directo con la presidenta Claudia Sheinbaum tras las denuncias, dejó claro que no ha habido comunicación personal, y bromeó diciendo que su contacto con ella es tan solo a través de la televisión, como el resto del pueblo.
«Sí, porque la vi por la televisión, es el contacto que tiene todo el pueblo», comentó con un tono firme y directo.
En cuanto al respaldo que Sheinbaum ha expresado, el gobernador destacó que dicha defensa no es personal, sino institucional, enfatizando que la presidenta actúa en su rol como jefa de Estado para proteger la soberanía nacional.
«La presidenta no ofrece respaldos personales, sino que defiende la soberanía de México, la cual está compuesta por todo el pueblo. Más que un apoyo individual, lo que hizo fue proteger la integridad y soberanía de nuestro país», explicó.
«Su postura fue la de una estadista que atiende los asuntos del Estado. Lo más importante para ella es defender la soberanía de la nación, no respaldar a individuos específicos», añadió con convicción.
Respecto a la posibilidad de enfrentar una orden de aprehensión o una recomendación para separarse del cargo, Rubén Rocha expresó que se mantiene tranquilo y confiado en que seguirá los procesos legales que correspondan sin temor alguno. Al preguntarle si temía ser detenido, respondió con seguridad que su único temor es mantenerse fuerte para enfrentar cualquier procedimiento judicial.
—¿Tiene miedo a una posible detención?—
«No, no temo. Lo único que deseo es estar suficientemente preparado para afrontar todo el proceso judicial en caso de que se llegue a presentar», aseguró con firmeza.
—¿Cómo asimila estas noticias en su calidad de gobernador?—
«Me parece muy sorprendente porque no hay nada que temer de nuestra parte. Quien nada debe, nada tiene que pagar, y quien nada teme, la pasa bien», reflexionó.
«No tengo miedo porque no hay razón para tenerlo. Soy una persona limpia y honesta», afirmó categórico.
El gobernador negó cualquier intención de renunciar y afirmó que acatará lo que la ley indique en cada momento, evitando anticipar conclusiones.
«No adelantemos vísperas, todo llegará en su debido momento», puntualizó.
Además, despejó dudas en cuanto a la posible participación de otros funcionarios vinculados en las investigaciones, subrayando que no dará la cara por nadie más y que cada quien debe responder por sí mismo.
«No voy a responder por nadie más, cada quien debe asumir su responsabilidad individualmente», reiteró con claridad.
Al concluir, se le cuestionó sobre el asesinato del líder sindical del ayuntamiento ocurrido esa misma madrugada. El gobernador lamentó profundamente el hecho, indicando que el joven estaba próximo a tomar posesión y contaba con protección, motivo por el cual la noticia le causó conmoción.
Este incidente refleja la situación de violencia que enfrenta la región, y Rocha Moya reconoció la gravedad del asunto durante sus recientes declaraciones en el Palacio de Gobierno donde fue informado de lo sucedido.
Las autoridades municipales de La Raza Media también han expresado respaldo al gobernador, solicitando no construir narrativas de culpabilidad sin fundamentos, mientras un exagente de la DEA menciona que en Estados Unidos aguardan con interés la evolución del caso de Rubén Rocha Moya.