El profesor investigador Alfredo Daniel Rivas Zamarripa, de la Universidad Politécnica de la Región Laguna (UPRL), junto a su alumna, la ingeniera agroindustrial Dana Paola Salmerón Ruvalcaba, se unieron gracias a su pasión compartida por la naturaleza y la ciencia, aplicando procesos químicos para crear un producto destacado de la colmena. Este trabajo conjunto dio como resultado un subproducto innovador que ha sido reconocido a nivel internacional.
El producto desarrollado, un bálsamo labial elaborado con cera de abejas, propóleo, aceites esenciales y ácido carmínico, fue presentado en la séptima edición de la World Invention Competition and Exhibition (WICE) 2025, celebrada en la Universidad SEGi de Kota Damansara, en Malasia. Su participación sobresalió al obtener la medalla de oro en la categoría de Ciencias Ambientales, posicionando así a La Laguna y a México en un escenario global de innovación.
El maestro Alfredo explicó que gran parte del mérito recaía en el esfuerzo y dedicación de su alumna. “Muchos alumnos se entusiasmaron, pero les comenté que intervienen muchos factores: el arduo trabajo que Dana realizó con una entrega completa, aunque sin recibir remuneración. La llevé a las colmenas donde fue picada varias veces, porque quería que aprendiera a sacar la cera directamente de la colmena, ya que para mí no basta que solo sepa usar la cera para hacer un bálsamo labial”, compartió.
Dana Paola añadió que el propósito fue valorar y comprender todo el proceso, desde la extracción química del ácido carmínico de la grana cochinilla, que ya se comercializa como extracto, hasta la manipulación de la cera de abeja y el propóleo. Destacó que muchos estudiantes tienden a evitar esta clase de procesos, pero ella buscaba tener un conocimiento profundo y práctico que respaldara la calidad del producto final.
En una entrevista, Alfredo Rivas resaltó que el logro fue el fruto de un trabajo constante y perseverante. Su alumna dedicó largas horas más allá del horario escolar para acudir a las colmenas, extraer la cera y el propóleo, y preparar la mezcla que debía macerar durante un mes. Además, documentaron rigurosamente cada etapa del proceso de investigación para garantizar la reproducibilidad y efectividad del bálsamo.
“Los estudiantes se llenaron de entusiasmo. En la escuela, en el Centro de Innovación y Transferencia de Tecnología, creamos una red de jóvenes científicos y motivamos su participación en eventos de esta naturaleza. Aunque personalmente no me apasionan mucho los concursos, me halaga ver cómo se emocionan, incluso cuando tiemblan al ser evaluados, y aún así mantienen la valentía de presentarse frente a los jueces”, afirmó el maestro Alfredo.
Casi dos años dedicados al proyecto
El proyecto inició en 2024, cuando Dana Paola se unió al club de ciencias de la UPRL. Aunque inicialmente era una actividad obligatoria para quienes tenían materias reprobadas, Dana decidió incorporarse motivada por su interés genuino. Su idea original era desarrollar una tinta con grana cochinilla, buscando generar un producto comercializable para campesinos.
Sin embargo, al coincidir con el proyecto personal de su maestro en torno a las abejas, adaptaron la propuesta creando un bálsamo que combinaba la cera de abejas con la grana cochinilla extraída de nopales. En el proceso, también desarrollaron una versión con extracto de coco y esencia floral, pero finalmente se centraron en la fórmula con cera de abeja, que actualmente está en trámite para su registro oficial.
Del reconocimiento nacional al desafío internacional
Tras ganar en México, enfrentaron nuevos retos en escenarios internacionales. En la etapa nacional celebrada en Tabasco, en el Parque Dora, presentaron su producto ante jueces con diferentes criterios de evaluación. En ese momento, siguieron la transmisión por Facebook mientras buscaban información sobre Malasia, país donde se llevaría a cabo la competencia internacional.
Al anunciarse la victoria de su bálsamo labial, corrieron emocionados al escenario para recibir la medalla. Dana manifestó su sorpresa y alegría ante el logro, mismo que parecía inalcanzable inicialmente. Esta experiencia evidenció la importancia del trabajo en equipo, la preparación y la perseverancia.
El respaldo económico fue un desafío adicional. Aunque su inscripción estaba cubierta, el financiamiento para el viaje era limitado. Sin embargo, durante una visita oficial del gobernador al ejido Santa Teresa, los maestros lograron expresar su agradecimiento por la ayuda proporcionada para que Dana y dos docentes más pudieran asistir a la competencia internacional.
El 15 de septiembre emprendieron viaje, llegando a Dubái el 17. Competieron contra participantes de 15 países, incluyendo potencias como Estados Unidos y China, y regresaron a La Laguna con la medalla de oro, un reconocimiento al talento y trabajo de jóvenes innovadores mexicanos.