El alcalde de Taxco, Juan Andrés Vega Carranza, tomó la decisión de destituir al secretario de Seguridad Pública municipal, así como a cuatro funcionarios más en un movimiento que ha generado gran repercusión en la administración local. Esta medida se produce en un contexto de alta tensión y crisis tras los recientes eventos que involucraron el secuestro tanto del alcalde como de su padre.
Fuentes internas del Ayuntamiento confirmaron de forma extraoficial que el capitán del Ejército, Ofelio Romualdo Aguilar Carmona, junto con el director del área de Seguridad y tres agentes más, fueron removidos de sus cargos por decisión directa del alcalde Vega Carranza. Estas destituciones parecen tener un vínculo directo con los hechos recientes que afectaron la seguridad del municipio.
Contexto del secuestro y sus consecuencias
La crisis se desencadenó tras el secuestro del padre del alcalde, Juan Vega Arredondo, ocurrido el 11 de abril, seguido por el propio alcalde dos días después, el 13 de abril. Estos dos hechos derivaron en un operativo intensivo realizado por tierra y aire hasta lograr la localización con vida de ambos, lo que puso en evidencia las vulnerabilidades en materia de seguridad en la región.
Una fuente interna señaló que la remoción del secretario de Seguridad y sus colaboradores podría estar vinculada a un acuerdo negociado para facilitar la liberación del padre del alcalde, aunque esta información aún no ha sido confirmada oficialmente.
Desde el 31 de octubre de 2024, el capitán Aguilar Carmona había estado al frente de la Secretaría de Seguridad Pública de Taxco, su nombramiento fue aprobado por el Cabildo municipal por recomendación del Gobierno Estatal, lo que añade complejidad política a esta decisión abrupta.
La tarde del 13 de abril, la Fiscalía General del Estado (FGE) de Guerrero emitió una ficha de búsqueda sobre Juan Vega Arredondo, antecediendo la localización del alcalde y su padre en la región de Zacualpan, al sur del Estado de México. Esta operación contó con el apoyo y vigilancia del secretario de seguridad federal, quien confirmó que ambos fueron rescatados con vida.
El secuestro del padre del alcalde se produjo mientras circulaba sobre la carretera Taxco-Cuernavaca, cuando fue interceptado por un grupo armado, lo cual desencadenó una cadena de acciones por parte de las autoridades para garantizar la seguridad y el rescate de las víctimas.
Estos eventos no solo han puesto de manifiesto los problemas de seguridad en Taxco, sino que también han generado un debate sobre las estrategias y el mando en la Secretaría de Seguridad Pública municipal, lo que ha llevado al alcalde a tomar medidas drásticas en el equipo de funcionarios encargados.
El alcalde, tras su reciente reaparición pública luego de su desaparición temporal, declaró escuetamente: «Estamos bien», reafirmando su compromiso con la población a pesar de las difíciles circunstancias que atravesó. La administración municipal ahora se enfrenta al reto de restaurar la confianza ciudadana y fortalecer los mecanismos de seguridad para evitar que sucesos similares se repitan.
Así, Taxco vive una etapa crítica en la que la destitución de altos funcionarios de seguridad busca marcar un nuevo rumbo en el combate a la inseguridad, mientras las autoridades de La Raza Media continúan monitoreando y respondiendo a esta situación con máxima atención y urgencia.