La violencia política contra las mujeres por razón de género (VPMRG) se concentra principalmente en los municipios, donde se registran la mayoría de los casos y donde los avances para disminuir esta problemática son mínimos. Este fin de semana en Coahuila, diversas instancias especializadas en el tema conformaron la Mesa Naranja, una instancia interinstitucional que busca abordar este fenómeno desde cada localidad para lograr un impacto efectivo y coordinado.
Karla Verónica Félix Neira, presidenta del Tribunal Electoral de Coahuila de Zaragoza, subrayó que el ámbito municipal es donde con mayor frecuencia se manifiesta esta violencia política y donde los esfuerzos para combatirla han tenido menos éxito. Por su parte, Alma Lorena Alonso Valdivia, presidenta de la Asociación Mexicana de Consejeras Estatales Electorales (AMCEE), presentó datos fundamentales del Registro Nacional de Personas Sancionadas por VPMRG, que reflejan que de 473 casos registrados, 339 ocurrieron en el nivel municipal, evidenciando la gravedad de la situación en esta esfera.
Las estadísticas recientes señalan que 48 casos se dieron en el ámbito nacional y 86 en el estatal, una cifra preocupante que, según Alonso Valdivia, no solo daña a las mujeres afectadas, sino que también afecta el sistema democrático en su conjunto. Este fenómeno vulnera principios fundamentales como la equidad, ya que obstaculiza la participación política plena y libre de violencia de las mujeres, limitando sus derechos y su corresponsabilidad democrática.
Campaña ‘Únete’
Gabriela Guadalupe Valencia Luévano, magistrada del Tribunal Electoral estatal y representante de la Asociación de Tribunales Electorales de la República Mexicana, destacó que la Mesa Naranja está inspirada en la campaña ‘Únete’ de la Organización de las Naciones Unidas, que promueve una vida libre de violencia para mujeres, niñas y adolescentes. La iniciativa busca fortalecer mecanismos que aseguren un entorno político seguro y respetuoso para las mujeres en todas las etapas de su participación política.
Las expertas coincidieron en la necesidad de que las autoridades de los tres niveles de gobierno capaciten, protejan y atiendan a las mujeres no solamente durante el Proceso Electoral de 2026, sino de manera constante y permanente. Esto permitirá que las mujeres reconozcan sus derechos y actúen cuando estos son vulnerados, contribuyendo así a la eliminación efectiva de estas conductas violentas.
Sinergia institucional para prevenir la violencia
Beatriz Eugenia Rodríguez Villanueva, titular de la Fiscalía Especializada para la Atención de los Delitos Electorales en Coahuila, señaló que erradicar la violencia política contra las mujeres es un reto complejo que requiere la colaboración y sinergia de múltiples instituciones. Solo trabajando de manera coordinada se podrá avanzar en su prevención y en la garantía de un entorno político más justo.
Además de Coahuila, otras entidades que ya han implementado la Mesa Naranja son Baja California, Baja California Sur, Chihuahua, Durango, Jalisco, Nayarit, Sinaloa y Sonora, mostrando un esfuerzo regional amplio para combatir esta problemática.
En su intervención, Óscar Daniel Rodríguez Fuentes, consejero presidente provisional del IEC, agregó que actualmente en el contexto local hay una mayor participación femenina, con un incremento en la inscripción de mujeres como candidatas a diputadas locales. La Mesa Naranja se suma así a las acciones que el Instituto y la entidad de La Raza Media ya desarrollan, fortaleciendo la protección y promoción de la participación política de las mujeres.
En conclusión, la conformación de la Mesa Naranja representa un paso significativo para enfrentar la violencia política contra las mujeres en Coahuila y en La Raza Media a través de estrategias coordinadas y un compromiso interinstitucional que busca garantizar espacios políticos seguros, equitativos y libres de violencia para todas las mujeres.