María Adela, la joven que fue reportada como desaparecida el pasado 11 de abril tras viajar de Chetumal a la Ciudad de México, reapareció este lunes para aclarar que su internamiento en el Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz fue una decisión tomada por ella misma. Este anuncio pone fin a las especulaciones sobre su paradero y las circunstancias de su traslado al centro psiquiátrico.
Durante una conferencia de prensa, María Adela, de 26 años, negó categóricamente que haya sido víctima de un secuestro. Indicó que su ingreso al hospital fue voluntario y motivado por problemas personales relacionados con pensamientos suicidas, enfatizando que buscó ayuda consciente y deliberadamente. Su encuentro con la prensa sirvió para tranquilizar a familiares y a quienes la buscaban.
«Me encuentro bien y completamente consciente; mi internamiento fue una decisión propia, tomada con plena voluntad y responsabilidad», explicó María Adela ante los medios de comunicación.
La preocupación por su desaparición había crecido después de que su madre, Cristina Ramírez, declarara que había perdido contacto con ella. Fue otra joven amiga de María Adela quien informó a la familia que la joven se encontraba en el psiquiátrico. Este contexto inicial había generado numerosas preguntas y especulaciones sobre la situación real de la joven y la posible influencia externa.
María Adela también se negó a que su entorno cercano sea señalado o estigmatizado. Recalcó que sus amistades no tuvieron ninguna influencia negativa en sus decisiones y pidió que cese el hostigamiento y las acusaciones infundadas en redes sociales que afectan la imagen de quienes la apoyaron durante este tiempo.
«Mis amigas no son tratantes ni criminales, como se ha difundido y se les ha victimizado injustamente en redes sociales. Me gustaría mucho que cesen esas acusaciones y la difusión de esas imágenes porque no es justo que quienes me apoyaron sufran ese tipo de ataque», declaró María Adela con firmeza.
Respecto a la intervención de su madre en su situación, María Adela aseguró que la presencia de su mamá en el hospital se vio condicionada por acciones legales como amparos y denuncias que retrasaron su tratamiento. Sin embargo, reiteró que en todo momento el hospital respetó sus derechos y su bienestar, valorando positivamente la atención recibida.
«Estoy muy agradecida por el apoyo brindado por el hospital; considero que es una institución de primer nivel en México. No es justo que su imagen se vea afectada por estas situaciones», añadió la joven.
Acusa abuso por parte de su madre
Durante su internamiento, María Adela tuvo contacto con su madre en tres ocasiones, aunque ella había solicitado formalmente no mantener comunicación directa con ella. Reveló que estos encuentros no fueron positivos y afectaron su estado emocional debido a la falta de estabilidad psicológica que atravesaba en ese momento.
«La primera visita no fue favorable para mí, ya que no me encontraba en un estado estable y no quería verla; el hospital respetó mi decisión, mi privacidad y mi bienestar en todo momento», explicó María Adela.
«No obstante, mi madre insistió en verme mediante amparos y procedimientos legales, aún en contra de mi voluntad. Durante esa primera visita, no pude expresarme porque no me dejó hablar», añadió.
En el segundo encuentro, la joven le pidió a su madre detener esas acciones legales, pero la respuesta fue negativa y poco comprensiva. Finalmente, en la tercera visita, María Adela decidió no continuar la comunicación, percibiendo que su madre no estaba dispuesta a entender su situación ni a cambiar su actitud.
«En la tercera ocasión solo la vi y me retiré; comprendí que no tenía sentido continuar la conversación porque no iba a entender ni detenerse. La razón por la cual no deseo ver a mi mamá es porque ella ha abusado física y emocionalmente de mí», señaló con contundencia.
Sin profundizar más en la naturaleza de su relación materna, María Adela enfatizó que su madre ha violentado sus derechos al cuestionar su capacidad mental para tomar decisiones propias. La joven agradeció el apoyo de las autoridades por reconocer que se encuentra en pleno uso de sus facultades.
«Estoy muy agradecida con todas las autoridades por el apoyo recibido, ya que estoy en mis facultades mentales y me encuentro bien», concluyó María Adela.
}}