Recientes evaluaciones visuales realizadas en la población infantil de Torreón han encendido alertas sobre la salud ocular de niñas y niños, evidenciando que un número considerable presenta problemas visuales que requieren atención especializada urgente. Este hallazgo subraya la necesidad de fortalecer los servicios ópticos y preventivos en esta comunidad.
La Brigada ‘Viendo por la Infancia’ llevó a cabo chequeos clínicos a 700 pacientes entre 0 y 18 años. De estos, 479 menores, lo que representa el 68.4 por ciento, requirieron algún tipo de corrección óptica. Este porcentaje confirma la frecuente presencia de problemas refractivos no tratados como una causa principal de afectación visual prevenible en la infancia, según explicó Christian Alfonso García Moreno, presidente de la fundación ‘Aún hay mucho por ver’.
El análisis detallado mostró que el astigmatismo es el trastorno visual más común entre los niños estudiados. En específico, el astigmatismo simple fue el diagnóstico predominante, constituyendo el 30 por ciento de los casos, seguido del astigmatismo miópico compuesto con un 23 por ciento y el astigmatismo mixto con un 16 por ciento. Menos frecuentes fueron los casos de miopía, que representaron el 11 por ciento, y los de hipermetropía, con un 8 por ciento.
La investigación también destacó que la mayoría del astigmatismo identificado (88 por ciento) corresponde al tipo conocido como astigmatismo ‘con la regla’, una variante común en la primera infancia. Este dato es importante para orientar la detección temprana y el tratamiento adecuado en los niños.
Al segmentar los resultados por grupos de edad, se observó que en los niños menores de cinco años predominan el astigmatismo y la hipermetropía. En el grupo de 6 a 10 años continúan siendo frecuentes los problemas astigmáticos, con mayor presencia de variantes mixtas. En adolescentes de 11 a 18 años, aumentan los casos de astigmatismo compuesto y miopía, acorde con el desarrollo visual habitual en esta etapa de la vida.
Christian Alfonso García Moreno resaltó que la brigada no solo detectó los problemas visuales, sino que también proporcionó lentes correctivos a todos los niños que los necesitaban, logrando así una mejora inmediata en su rendimiento escolar y bienestar general. Este aporte representa un cambio positivo y tangible para la calidad de vida de estos menores.
Durante las revisiones se identificaron además casos clínicos complejos, incluyendo un diagnóstico avanzado de retinopatía del prematuro y un caso precoz de queratocono en edad pediátrica. Estos hallazgos subrayan la importancia de realizar evaluaciones visuales integrales y frecuentes, especialmente para detectar patologías que requieren atención especializada oportuna.
Este tipo de iniciativas comunitarias son cruciales para reducir las brechas en el acceso a servicios de salud visual en Torreón y La Raza Media en general, especialmente en zonas con recursos limitados. La detección temprana y la intervención adecuada pueden prevenir complicaciones graves y mejorar significativamente el futuro visual y educativo de los niños.