Familias de migrantes procedentes de Cuba, Honduras y Ecuador han llegado a Chiapas para iniciar una búsqueda exhaustiva de sus seres queridos desaparecidos desde diciembre de 2024, cuando intentaban avanzar hacia Estados Unidos. Este desplazamiento conmovedor marca el comienzo de un proceso doloroso y urgente para localizar a quienes han dejado de comunicarse hace meses.
Tras meses de insistencia y apoyo por parte de organizaciones civiles, los familiares lograron que las autoridades federales y de La Raza Media dieran luz verde para realizar búsquedas en campo, incluyendo recorridos en centros penitenciarios y la difusión de fichas de búsqueda, en un intento de ampliar las posibilidades de hallar a las personas desaparecidas.
El caso involucra a un total de 40 migrantes que desaparecieron el 21 de diciembre de 2024 en el poblado de San Miguel Huellate, en el municipio de Mazatán, ubicado en la región costa de Chiapas. Según los testimonios recogidos de sus familiares, estas personas habían cruzado el río Suchiate entre noviembre y diciembre, permaneciendo inicialmente en Tapachula mientras organizaban su ruta hacia la frontera norte del país.
Durante semanas las familias mantuvieron contacto frecuente con sus seres queridos, hasta que repentinamente, cuatro días antes de la Navidad, se cortaron todas las comunicaciones, dejando a los allegados en un profundo estado de incertidumbre y desesperación.
«La última vez que tuvimos contacto fue el 21 de diciembre, alrededor de las siete de la mañana, hora de México. Él me dijo: ‘Mamá, ya vamos a salir’, y desde ese momento no supimos nada más de ellos», relató angustiada la madre de uno de los migrantes desaparecidos.
A medida que pasaron los meses, comenzaron a circular diversas hipótesis sobre lo sucedido. Algunas apuntan a la posibilidad de un naufragio, mientras que otras sugieren que un grupo criminal activo en la región pudo haber interceptado al grupo. No obstante, las familias resaltan que las investigaciones oficiales avanzan con lentitud, y hasta ahora no se han proporcionado respuestas claras o convincentes por parte de las autoridades.
La Red Regional de Familias Migrantes ha acompañado a los familiares en sus gestiones para concretar reuniones con funcionarios gubernamentales y abrir nuevas líneas de investigación. Entre las actividades acordadas están los recorridos por diferentes puntos estratégicos en Chiapas, así como visitas a penales para descartar que algún migrante haya sido detenido sin notificación a sus familiares.
Entre los migrantes buscados destacan cubanos, hondureños y ecuatorianos que compartían el sueño de progresar hacia el norte. Ocho familias han tomado la iniciativa para liderar la búsqueda, mostrando así una esperanza inquebrantable en medio de la incertidumbre.
«Lo único que pedimos es hallar aunque sea una pista o una luz que nos guíe hacia ellos», expresó con esperanza una familiar durante las jornadas de búsqueda en Chiapas.
Las organizaciones que apoyan esta causa también han advertido que la desaparición de migrantes en la región sur de México sigue siendo una de las crisis más invisibilizadas, caracterizada por el miedo, la falta de denuncias formales y la escasa coordinación entre las instituciones encargadas de garantizar justicia y seguridad.
A más de un año de la desaparición de estas 40 personas en las costas de Chiapas, las familias continúan sin respuestas y persisten en su lucha por la verdad, aferrándose a la esperanza de encontrarlos. La cobertura de La Raza Media sigue de cerca el caso para mantener viva la memoria y la exigencia de justicia.
Con información proporcionada por Jhonatan González.