Una tarde que debía ser de diversión y esparcimiento terminó en una emergencia médica para una niña de 12 años en Monterrey, cuando sufrió una grave lesión al caer sobre un barandal con picos metálicos en el área de juegos del parque público conocido como El Gusanito, en la zona sur de la ciudad.
La menor, identificada como Rosaline Saron, tuvo un accidente que pudo haberle costado la vida, pues al tropezar y caer sobre la estructura de protección metálica que delimita el área infantil, una varilla de la reja se clavó profundamente en su pecho, quedando a apenas milímetros de su corazón.
Realizan intervención de urgencia
Según relató Renato Moncada Alonso, padre de Rosaline, la emergencia fue crítica desde el inicio. La niña fue trasladada rápidamente a un hospital privado donde un cirujano plástico llevó a cabo una compleja operación para reconstruir músculos y tejidos dañados por la herida. Esta intervención fue vital para salvar la vida de la menor.
“Lamentablemente, el municipio dejó un barandal con picos que funcionan como armas blancas. Debido a eso, mi hija sufrió una herida que casi le cuesta la vida; la varilla estuvo muy cerca de la arteria que va al corazón, además de destrozarle músculo y varias capas de tejido donde se podían ver vasos sanguíneos”, explicó el padre, mostrando la gravedad del incidente.
Actualmente, Rosaline permanece inmovilizada en su hogar, iniciando un proceso largo de recuperación física tras la severidad de sus lesiones. Sin embargo, el impacto económico también es considerable, pues los gastos médicos, los medicamentos y la rehabilitación futura representan un reto para la familia.
Ante esta difícil situación, la familia de la niña ha solicitado la solidaridad de la comunidad y la disposición de las autoridades locales para ayudar a cubrir los costos que aún se avecinan.
“Este gasto fue totalmente inesperado. Hemos tenido que buscar apoyo para cubrir los costos hospitalarios y seguiremos necesitando recursos para las terapias y probablemente para atención psicológica. Sería de gran ayuda contar con el apoyo del alcalde”, pidió Moncada Alonso, quien también señaló que la niña quedó profundamente afectada por el trauma.
Además del llamado a la asistencia económica, el padre de familia hizo un enérgico llamado al municipio para que se implementen medidas de seguridad urgentes en el parque El Gusanito y otras áreas públicas similares. Propuso elevar la altura de las rejas o cubrir las varillas metálicas para evitar futuras tragedias.
“Lo que le ocurrió a mi hija podría ocurrirle a cualquier otro niño o persona. Un simple mareo o una caída puede hacer que alguien termine con una varilla clavada en el cuerpo”, advirtió con preocupación.
Este incidente pone en evidencia la necesidad de revisar y mejorar los estándares de seguridad en los parques públicos de Monterrey, especialmente en zonas infantiles, para proteger a los más vulnerables y prevenir accidentes que puedan tener consecuencias fatales. La comunidad y las autoridades están frente a un llamado urgente para garantizar espacios recreativos seguros y confiables.