Una tragedia conmociona a la comunidad de Oaxaca de Juárez, donde una mujer de 34 años y su hija menor de apenas 8 fueron halladas sin vida en un domicilio de la colonia Jacarandas, ubicada en la agencia municipal de San Martín Mexicápam. Los cuerpos se encontraban en avanzado estado de descomposición, evidenciando que llevaban varios días sin vida antes de ser encontrados.
El descubrimiento fue realizado por el hermano de la mujer, quien decidió acudir a la vivienda luego de que, durante varios días, no había tenido noticias ni contacto con sus familiares. Fue él quien al ingresar al inmueble se percató de la situación alarmante y dio parte a las autoridades correspondientes.
Vecinos de la colonia Jacarandas habían manifestado preocupación debido a los fuertes olores fétidos que provenían de la casa, lo que alertó a la comunidad sobre la posible presencia de cuerpos en descomposición. Esta situación se sumó a la creciente preocupación por hechos violentos recientes en la región.
Este hallazgo ocurre a menos de 24 horas de que un niño de 8 años fuera asesinado a tiros en un ataque armado en la Séptima Sección de Juchitán de Zaragoza, en la región del Istmo de Tehuantepec. Este doble homicidio incrementa la sensación de inseguridad y violencia que afecta a diversas comunidades de Oaxaca.
Actuación de autoridades y protocolos
Una vez alertadas, las autoridades locales se movilizaron con rapidez. Elementos de la Policía Municipal de Oaxaca de Juárez y de la Policía Estatal acudieron al lugar y establecieron un perímetro de seguridad para preservar la escena y evitar la contaminación del área.
Además, agentes de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Oaxaca llegaron para llevar a cabo las diligencias correspondientes. Se realizó el levantamiento de los cuerpos y su traslado al servicio médico legal, donde se practicarán las necropsias necesarias para determinar las causas exactas del fallecimiento.
Estos lamentables hechos se suman a una preocupante realidad que enfrenta Oaxaca, donde diversos colectivos de búsqueda reportan que solamente tres de cada ocho personas desaparecidas logran regresar a sus hogares. La violencia que impregna ciertos sectores pone en riesgo la vida de ciudadanos inocentes, como también lo demostró el reciente asesinato del director de una orquesta musical, presuntamente por motivos de venganza.
En este contexto, las autoridades y la sociedad civil se enfrentan al reto urgente de reforzar las medidas de seguridad, mejorar los mecanismos de investigación y establecer acciones efectivas para proteger a la población vulnerable, especialmente niños y mujeres, quienes continúan siendo víctimas de actos criminales que impactan profundamente en la convivencia social y la paz pública.