Una mujer y sus dos hijas vivieron momentos de gran temor cuando un árbol de dimensiones considerables cayó sobre el techo del vehículo en el que viajaban, causando que el vidrio trasero se fragmentara en miles de pedazos. Este incidente ocurrio en la calle Orquídeas, dentro de la colonia Industrias del Vidrio Oriente, en el municipio de San Nicolás de los Garza.
La emergencia tuvo lugar alrededor de las 14:00 horas, cuando vecinos del sector escucharon un estruendo fuerte seguido por un impacto severo. En un principio, pensaron que se trataba de un accidente vehicular común, pero pronto descubrieron que un tronco y varias ramas de un gran árbol se habían desplomado sobre el automóvil que quedó en medio de la calle.
En el asiento trasero del carro viajaban dos niñas pequeñas, de aproximadamente seis años y un año de edad. Afortunadamente, ambas sólo sufrieron lesiones leves, principalmente pequeñas cortaduras en las manos provocadas por los fragmentos de vidrio tras el impacto, sin que se reportaran heridas de mayor gravedad.
Pese a la gravedad del accidente, la madre y sus hijas fueron atendidas por paramédicos de la Cruz Roja en el lugar, quienes determinaron que no era necesario trasladarlas a un hospital. Este episodio, aunque alarmante, no pasó a mayores gracias a la rápida respuesta de los servicios médicos.
Además del vehículo tipo Versa afectado directamente, una camioneta Chevrolet que estaba estacionada en las cercanías también resultó dañada, específicamente en el área del motor. La propietaria expresó que los daños podrían ser tan severos que podrían implicar la pérdida total de la camioneta.
La afectada, doña Blanca Rodríguez, explicó que en múltiples ocasiones había solicitado a las autoridades municipales la poda del árbol debido al peligro latente que representaba su posible caída. Lamentablemente, sus peticiones no fueron atendidas, lo que motivó su exigencia de que el municipio asuma la responsabilidad tanto del riesgo como de los daños materiales ocasionados.
A pesar de que se desprendieron numerosos cables tras el desplome, se trataba exclusivamente de líneas telefónicas y de comunicación, sin que se haya interrumpido el suministro de energía eléctrica en la zona.
Este incidente pone en evidencia la importancia de la prevención y el mantenimiento adecuado de los árboles en zonas urbanas para evitar accidentes que puedan poner en riesgo la seguridad de los habitantes y causar daños materiales considerables. La respuesta de las autoridades locales será crucial para dar seguimiento a esta situación y evitar que se repita.