Un hombre condenado por el asesinato de Genevieve Adaline Moreno en 1974 será liberado inmediatamente bajo libertad condicional desde la California Men’s Colony. Moreno, descrita como una «miembro querida de la comunidad de Nipomo» por la oficina del Fiscal del Distrito del Condado de San Luis Obispo, trabajaba en Old Blues Bar en Tefft Street en Nipomo cuando desapareció.
El 18 de junio de 1974, el cuerpo de Moreno fue encontrado en un campo cercano, en un bosque de eucaliptos. La policía arrestó esa misma mañana a Alberto Tamez, Jr., quien presentaba manchas de sangre en su camisa y manos. Tamez admitió haber golpeado y robado a Moreno antes de arrastrarla al lugar donde fue hallada. Fue acusado de secuestro, robo, agresión sexual y homicidio por estrangulamiento.
Tamez fue declarado culpable de asesinato en primer grado y sentenciado a cadena perpetua con posibilidad de libertad condicional. Según la oficina del Fiscal del Distrito, en diciembre de 2025 la Junta de Libertad Condicional de California le concedió la libertad condicional. El gobernador no tomó acción para revocar esta decisión, comunicándoselo formalmente el 24 de abril de 2026.
El Fiscal del Distrito, Dan Dow, emitió una declaración en la que condenó la decisión. Destacó que Moreno fue una mujer inocente que perdió su vida, dignidad y futuro a manos de un hombre que no mostró piedad. Remarcó que su oficina luchó en cada etapa para impedir la liberación de Tamez, dejando claro que era el asesino y que la evidencia era abrumadora.
Dow enfatizó la obligación de su oficina de proteger la memoria de Moreno y mantener la justicia en su honor, rechazando firmemente la liberación de Tamez. Afirmó que continuarán utilizando todas las herramientas legales para que los delincuentes violentos rindan cuentas y para proteger a la comunidad de San Luis Obispo.
El Fiscal expresó su profunda decepción por la decisión de la Junta de Libertad Condicional y la inacción del gobernador para revertirla. Insistió en que la justicia para Genevieve Moreno requería que el culpable permaneciera encarcelado y que su oficina no aceptará este resultado sin luchar.
Esta controversia ha renovado el debate sobre los procesos de libertad condicional para delitos graves y refleja el dolor duradero que este caso sigue causando a la comunidad y a los seres queridos de la víctima.