La inteligencia artificial (IA) se está integrando cada vez más en la vida cotidiana de muchas familias, empresas e incluso niños en la Costa Central. Aunque herramientas como ChatGPT de OpenAI, Google Gemini y Anthropic Claude son conocidas por muchos, expertos de la consultora McKinsey & Company indican que la mayoría de los usuarios apenas están comenzando a descubrir todo el potencial de estas plataformas.
Monica Yorba, fundadora de AI Business Innovations en San Luis Obispo, señala que la adopción de la IA sigue en aumento, ya que tanto consumidores como negocios buscan ahorrar tiempo, mejorar su productividad y automatizar tareas diarias. Según Yorba, la IA puede funcionar como un asistente digital que ayuda con la organización y la programación, simplificando actividades repetitivas y permitiendo recuperar tiempo en las rutinas diarias.
Herramientas como ChatGPT, Gemini y Claude permiten organizar archivos, categorizar fotos, crear recordatorios, planificar comidas y desarrollar flujos de trabajo personalizados. Yorba ilustra con un ejemplo: se le puede pedir a la IA que categorice automáticamente todas las imágenes JPEG de un álbum fotográfico, haciendo más eficiente la gestión del tiempo.
Sin embargo, no todos adoptan la IA por igual. Una encuesta en la página de Instagram de KSBY reveló que el 29 % usa IA diariamente, otro 26 % la emplea mensualmente, y un 45 % nunca utiliza estas herramientas. Esta estadística refleja una adopción gradual pero aún incompleta en la población.
El creciente mercado de la IA está marcado por la competencia entre plataformas que se especializan en diferentes funciones. En una encuesta aparte de KSBY en Instagram, el 62 % prefirió ChatGPT, el 14 % Claude, y el 13 % Gemini. Yorba explica que la elección depende del objetivo y la comodidad tecnológica del usuario: Claude destaca por ayudar a crear aplicaciones y sitios web, además de ser efectivo en revisar grandes documentos con tono natural. ChatGPT se usa comúnmente para lluvia de ideas, apoyo en programación, investigación y tareas organizativas, mientras que Gemini se integra con productos de Google y maneja análisis de video, audio e imágenes.
El uso de la IA también está creciendo en pequeñas empresas y hogares. Muchas empresas la emplean para automatizar la programación, crear materiales de marketing, gestionar información de clientes y mejorar las comunicaciones. Por su parte, los padres experimentan con la IA para organizar el hogar y planificar actividades escolares. Yorba subraya que la IA está dejando de ser un concepto complicado para convertirse en una herramienta de asistencia personal intuitiva.
A pesar de su expansión, persisten dudas sobre privacidad, desinformación y el rápido avance tecnológico. Los expertos aconsejan comenzar el uso de la IA con precaución, evitando compartir datos personales sensibles y verificando la información generada antes de confiar plenamente en ella. Yorba aclara que la IA debe considerarse como un apoyo para el juicio humano, no un sustituto. La efectividad de la IA depende de la calidad de los datos y la orientación que se le proporcione, por lo que es necesario un pensamiento crítico constante.
En conclusión, mientras la competencia entre empresas de IA aumenta, las herramientas de inteligencia artificial están destinadas a integrarse de forma aún más profunda en la vida diaria en los próximos años, optimizando procesos en el trabajo, la escuela y el hogar.