En el condado de Santa Bárbara se desarrolla un conflicto legal en la industria vitivinícola, protagonizado por Flying Goat Cellars, que, con el respaldo del Instituto Goldwater, está impugnando el cobro obligatorio de una tasa vinculada al Distrito de Mejoras para el Negocio del Vino.
La demanda busca que Flying Goat Cellars pueda optar por no pertenecer a este distrito y dejar de pagar la tasa exigida del 1%, que se recauda de todas las bodegas bajo este programa.
Este distrito fue creado en 2023 con el propósito de impulsar una campaña de marketing a nivel condal para promover Santa Bárbara como destino vinícola, aumentar el turismo y generar una fuente de financiamiento estable para la publicidad y eventos regionales.
Según la demanda, las bodegas deben cancelar esta tasa a la Asociación de Viñateros de Santa Bárbara, que es la entidad encargada de administrar el distrito. Adam Shelton, abogado del Instituto Goldwater que representa a Flying Goat Cellars, explicó que aunque las bodegas no quieran, deben pagar esta tasa, y la asociación utiliza esos fondos para promocionar el sector.
Flying Goat Cellars intentó previamente desvincularse del distrito enviando una solicitud en febrero, que nunca fue respondida, lo que motivó la presentación de la demanda. Katie Joseph, directora filosófica de Flying Goat Cellars, señaló que la bodega no está sola en esta postura, pues cerca de 50 viñedos no han pagado la tasa, generando un déficit de un millón de dólares.
Por su parte, la Asociación de Viñateros de Santa Bárbara emitió un comunicado expresando que está al tanto de la demanda y no comparte los argumentos presentados, pero reafirmó su compromiso con fortalecer la comunidad vitivinícola del condado a través de iniciativas de promoción colaborativa.
Un portavoz del condado de Santa Bárbara declaró que no harán comentarios sobre litigios pendientes, dejando abierta la controversia jurídica en uno de los sectores económicos más importantes de la región.