Con la llegada del verano, las autoridades de bomberos en el condado de Santa Bárbara instan a los residentes a tomar medidas preventivas para reducir los riesgos de incendios forestales y preparar sus propiedades para los próximos meses. El aumento de la temperatura y la vegetación seca elevan el peligro de incendios, por lo que el departamento de bomberos recuerda la importancia de crear y mantener un espacio defendible alrededor de las viviendas.
Karen Cruz-Ordua, funcionaria de educación pública del departamento de bomberos, destaca que el 95% de los incendios son causados por humanos. Subraya que una de las acciones más efectivas que pueden tomar los habitantes es eliminar la vegetación muerta, el pasto seco, los escombros y limpiar techos y canaletas antes del 1 de junio, fecha límite para estas tareas preventivas.
La ley de California obliga a los propietarios en áreas propensas a incendios a mantener estos espacios defensibles, los cuales ayudan a ralentizar la propagación del fuego y brindan condiciones más seguras para que los bomberos protejan los hogares durante un incendio. En la región, jardineros y paisajistas ya están colaborando con los residentes para preparar sus propiedades mediante la poda y el riego adecuado para mantener la humedad.
Además, los propietarios implementan otras medidas como cortar árboles cercanos a las casas y verificar el sistema de aspersores para asegurar su correcto funcionamiento, según testimonios locales. Estas acciones son cruciales para disminuir la vulnerabilidad ante un posible incendio.
Las autoridades advierten que muchas actividades cotidianas pueden desencadenar incendios si no se toman las precauciones necesarias. Entre las causas comunes se encuentran vehículos en mal estado, cadenas de remolques arrastrándose, cortado de vegetación seca, uso ilegal de fuegos artificiales, fogatas sin supervisión y herramientas que generan chispas.
La preparación frente a incendios también está influenciada por recuerdos de desastres pasados, como el incendio Thomas de 2017, que afectó gravemente la zona. Algunos residentes, aunque ausentes durante aquel evento, sintieron la angustia a la distancia y se mantuvieron en contacto con familiares para asegurar su bienestar.
A medida que empieza la temporada de incendios, las autoridades insisten en que los habitantes deben mantenerse alertas, seguir las recomendaciones de seguridad y atender posibles riesgos en sus propiedades para evitar que la situación se agrave.