Por cuarto año consecutivo, el área donde el arroyo San Luis Obispo desemboca en el océano, en Avila Beach, ha sido identificada como uno de los puntos con mayor cantidad de bacterias en las playas a nivel nacional.
Rebecca Owsley visitó Avila Beach el lunes con la intención de disfrutar del paisaje, pero tras conocer los altos niveles de bacterias cerca de la desembocadura del arroyo San Luis Obispo, decidió cambiar su lugar para acomodarse ese día. «Pensábamos caminar por la playa y mi nieto quería meterse al agua, pero ahora sabemos que no debemos ir a ese lado», comentó Owsley.
La organización nacional sin fines de lucro Surfrider Foundation ha detectado que esta zona presenta uno de los niveles más altos de bacterias en la playa entre 620 sitios analizados en todo el país, manteniéndose dentro del top diez desde 2022. Los porcentajes de bacterias Enterococcus en el agua han aumentado en los últimos años: 34% en 2022, 35% en 2023, 38% en 2024 y 47% en 2025.
Jamie LeDuc, gerente del Blue Water Task Force, programa de Surfrider dedicado a evaluar la calidad del agua, explicó que su objetivo es complementar los programas oficiales de monitoreo de playas. «No hay suficiente financiamiento para que las agencias puedan analizar todos los sitios de forma constante, así que nuestro trabajo es ayudar a cubrir esos vacíos», indicó.
El arroyo San Luis Obispo, que tiene una extensión de 18 millas desde las montañas Santa Lucia hasta Avila Beach, atraviesa distintos entornos urbanos y naturales. La Junta de Agua de la Costa Central indicó que, aunque la causa exacta de los altos niveles bacterianos aún es desconocida, existen múltiples fuentes posibles, como aves, murciélagos, ganado, escorrentía urbana, fuentes humanas, sistemas sépticos con fugas o aguas residuales.
Peter Hague, director de Servicios de Salud Ambiental del condado de San Luis Obispo, informó que durante el verano realizan pruebas semanales, pero no investigan las causas específicas del aumento bacteriano donde toman muestras. En el Acuario de la Costa Central en Avila Beach, Tatum Schneider comentó que Surfrider se centra en la bacteria Enterococcus, que señala contaminación fecal en el océano.
Schneider añadió que el proceso conocido como eutrofización, causado por desechos humanos, basura, fertilizantes en exceso y excrementos, puede afectar la vida marina al disminuir el oxígeno disponible. Las floraciones algales resultantes consumen una gran cantidad de oxígeno, afectando negativamente a los peces.
Además del impacto ambiental, estas bacterias representan un riesgo para la salud humana. Aunque el condado ha colocado señales permanentes cerca del arroyo, Owsley expresó que desearía que hubiera más advertencias, ya que nadie quiere entrar al agua contaminada.
Para quienes planean visitar la playa, es posible consultar los resultados del Blue Water Task Force o del programa Surf Safe SLO del condado para conocer las condiciones actuales del agua.