El Distrito Escolar Unificado Lucia Mar otorgó recientemente un aumento salarial a sus docentes, pero ahora los directivos del distrito exigen el mismo beneficio. Tras meses de negociaciones, los maestros recibieron un incremento del 2%, cifra menor a la que solicitaron, debido a limitaciones presupuestarias que el distrito argumentó durante el proceso.
Sin embargo, en el último día del ciclo escolar, se dio a conocer la agenda de una próxima reunión del consejo escolar, donde se incluía un aumento salarial para administradores y gerentes. Cody King, presidente de la Asociación de Maestros de Lucia Mar Unified, señaló que esta situación genera frustración, pues durante el año se les comunicó a los maestros que el distrito enfrentaba problemas financieros graves que podrían llevar a la bancarrota.
El consejo escolar aprobó por unanimidad el incremento para la gerencia, que incluye pagos retroactivos, mejoras en beneficios de salud y la inclusión de un sexto nivel en sus escalas salariales. Se destacó que este aumento hará que el salario del superintendente supere los casi $246,000 que percibe el gobernador Gavin Newsom.
Cabe señalar que, según una oferta laboral reciente del Distrito Escolar Unificado San Luis Coastal, el puesto de superintendente ofrece entre $300,000 y $340,000, una cifra comparable a los $309,947 que recibirá el superintendente de LMUSD. Curt Eichperger, subdirector de servicios comerciales de LMUSD, defendió el ajuste señalando que buscan mantener la competitividad con otros distritos del condado.
Eichperger explicó que los presupuestos del distrito se basan en proyecciones, ya que el presupuesto estatal no se define antes de que las escuelas tengan que presentar sus propias estimaciones. Por su parte, King indicó que el núcleo del conflicto radica en la forma en que el distrito presenta sus finanzas, señalando que solo al finalizar el año cuentan con cifras reales de gastos, mientras que el resto del año manejan proyecciones.
El subdirector agregó que la financiación escolar es un problema a nivel estatal, y que el distrito intenta distribuir los recursos de manera equitativa entre sus empleados. «Sería ideal que la financiación de la educación estuviera a la altura de las expectativas del personal», concluyó Eichperger, reconociendo que nunca hay suficiente dinero para cubrir todas las necesidades.