La Junta de Supervisores del Condado de Santa Bárbara aprobó un presupuesto operativo de 1.660 millones de dólares para el año fiscal 2026-27, acompañado de más de 122 millones de dólares destinados a inversiones de capital. Este presupuesto representa una reducción del 1.7% con respecto al año anterior y se basa en el lema «Administración responsable hoy; mañana resiliente y sostenible».
La estrategia de equilibrio para dos años busca preservar la Reserva Estratégica del Condado mientras mantiene la financiación para servicios de salud y humanos, seguridad pública, vivienda, atención a personas sin hogar, infraestructuras, resiliencia climática, y programas de justicia y desviación.
Para compensar las reducciones en la financiación estatal y federal, el condado realizó recortes en puestos, contratos y costos operativos. Sin embargo, se mantiene un apoyo continuo de 7.4 millones de dólares del Fondo General para restaurar más de 143 puestos en Servicios Sociales y Salud del Condado, lo que se espera que atraiga 11 millones de dólares adicionales en financiamiento estatal y federal.
Durante las deliberaciones finales, la Junta aprobó financiar un segundo delegado para crímenes rurales, un gerente de la Unidad de Ciencias del Comportamiento, un cuarto Equipo de Co-respuesta, un oficial de órdenes judiciales, un comisionado de cine y un abogado en la asesoría legal del condado.
También se reservaron 250,000 dólares para programas educativos dirigidos a jóvenes, se asignaron 812,000 dólares para la Oficina del Sheriff y se destinaron 600,000 dólares del Fondo de Acuerdo Shell para el sendero del dique de Santa María.
El presidente de la Junta de Supervisores, Bob Nelson, expresó que «este presupuesto aprobado refleja algunas realidades fiscales difíciles, pero también demuestra nuestro compromiso continuo de ser administradores responsables de los dólares de los contribuyentes». Añadió que trabajaron arduamente para proteger los servicios centrales, invertir en infraestructura crítica y mantener el impulso en seguridad pública, vivienda, respuesta a la falta de vivienda y otras prioridades comunitarias.
Este presupuesto subraya la prioridad del condado por equilibrar la austeridad financiera con la inversión en áreas claves que impactan directamente la calidad de vida y bienestar de sus residentes, manteniendo un enfoque estratégico y sostenible para el futuro.