El martes 16 de junio, la Base de la Fuerza Espacial Vandenberg dio un paso significativo hacia la modernización de una de las instalaciones de lanzamiento más históricas del país, al demoler estructuras antiguas en el Complejo de Lanzamiento Espacial-6 (SLC-6) para dar lugar a operaciones de lanzamiento de nueva generación.
Las autoridades de la base afirmaron que la demolición eliminó infraestructuras como la Torre de Servicio Móvil, la Torre Umbilical Fija y los Mástiles de Servicio de Cola. Esta acción prepara el terreno tras la concesión que realizará la Fuerza Espacial de Estados Unidos en 2025 a la empresa SpaceX para utilizar el complejo, con el objetivo de aumentar la capacidad de lanzamientos y mejorar la resiliencia para futuros vehículos espaciales.
El coronel James T. Horne III, comandante de Space Launch Delta 30, destacó que el Complejo de Lanzamiento-6 representa seis décadas de innovación estadounidense y un compromiso constante con la superioridad espacial. La construcción de SLC-6 comenzó en 1966 para apoyar el programa del Laboratorio en Órbita Tripulada de la Fuerza Aérea, un esfuerzo ambicioso para situar astronautas militares en órbitas polares, programa que fue cancelado antes de realizarse algún lanzamiento.
Posteriormente, las instalaciones se rediseñaron para el programa del Transbordador Espacial y luego dieron soporte a las operaciones de lanzamiento de los vehículos Athena y Delta IV.
El coronel Horne agregó que, para mantener la ventaja competitiva en un entorno espacial dinámico, es necesario acelerar la entrega de capacidades de próxima generación. No solo se está actualizando la infraestructura, sino que se están aprovechando las capacidades de la industria para desarrollar una empresa espacial más resiliente, asegurando que Estados Unidos esté preparado para proteger sus intereses nacionales y enfrentar desafíos futuros por décadas.
Además, las autoridades indicaron que este esfuerzo de modernización apoya los objetivos más amplios de la Fuerza Espacial de Estados Unidos para asegurar un acceso fiable al espacio desde la Costa Oeste.
En resumen, la demolición histórica en Vandenberg no solo marca el fin de una era en el uso de instalaciones tradicionales, sino que simboliza el compromiso estadounidense con la innovación constante y la preparación para futuras misiones espaciales con tecnología avanzada.