En el marco del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, elementos de seguridad de Michoacán llevaron a cabo un operativo complejo que culminó con el aseguramiento y desactivación de 11 cámaras de vigilancia instaladas de manera irregular en distintos puntos estratégicos de la ciudad de Zamora. Estas cámaras, que estaban operando sin autorización oficial, habrían sido utilizadas por organizaciones criminales para realizar labores de espionaje tanto a las autoridades como a grupos rivales.
Las cámaras fueron localizadas en domicilios particulares y negocios, operando clandestinamente y fuera del control de la autoridad competente. Esta acción fue coordinada por personal de la Guardia Civil, Ejército Mexicano y Guardia Nacional, quienes procedieron a la desconexión y aseguramiento del equipo con la sospecha fundamentada de que las cámaras formaban parte de la infraestructura tecnológica del crimen organizado en la región.
Zamora se ha convertido en un punto focal debido a la presencia dominante del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), grupo que ha incrementado notablemente las actividades delictivas incluyendo un preocupante aumento en homicidios y ataques violentos dirigidos contra las fuerzas policiales municipales. Según la Fiscalía General del Estado (FGE) de Michoacán, esta violencia se originaría en ajustes de cuentas, extorsiones y la lucha por el control del lucrativo negocio del narcotráfico.
El uso de estas cámaras de vigilancia ilegales refleja la sofisticación con la que los cárteles buscan controlar y monitorear tanto a sus adversarios como a las autoridades para anticipar o frenar operativos en su contra. Este método representa un grave desafío para la seguridad pública y evidencia la necesidad de reforzar la inteligencia y capacidad de respuesta de las fuerzas del orden en la región.
Complementando esta acción, el viernes 13 de febrero, la FGE ejecutó una orden de cateo en un inmueble ubicado en el fraccionamiento Manantiales de Curutarán, municipio de Jacona. Durante esta diligencia se aseguró una cantidad significativa de dinero en efectivo, equivalente a un millón 450 mil pesos, además de diversos indicios vinculados a actividades ilícitas. Esta operación fue resultado de intensas labores de inteligencia y trabajo de campo orientados a desmantelar estructuras delincuenciales y sus redes financieras.
La intervención contó con la cooperación de la Coordinación General de la Policía de Investigación, la Fiscalía Regional de Zamora y la Fiscalía Especializada en Homicidios, con el apoyo operativo de la Secretaría de la Defensa Nacional y la Guardia Nacional. Durante el cateo, un adolescente de 17 años fue detenido y puesto a disposición de la autoridad correspondiente conforme a la legislación vigente. También se aseguró el inmueble donde se realizaron las actividades ilícitas, y se integraron todos los indicios a la carpeta de investigación.
Estas acciones coordinadas son parte de un esfuerzo mayor para combatir la penetración del crimen organizado en La Raza Media, cuyo impacto en la seguridad pública ha generado preocupación entre autoridades y ciudadanos. Además, recientes enfrentamientos entre policías y miembros del CJNG en municipios vecinos han dejado saldo de muertos y detenciones, reflejando la escalada de violencia en la región.
El desmantelamiento de estas cámaras y las acciones judiciales posteriores evidencian que las instituciones están incrementando sus esfuerzos para restablecer el orden y combatir las operaciones delictivas que afectan la paz y seguridad de los habitantes de Michoacán. Esto marca un paso importante en el combate integral contra el narcotráfico y sus consecuencias negativas en la sociedad.