El pasado 14 de febrero, un ataque armado tuvo lugar en el bar Sala de Despecho, ubicado en el bulevar Osa Mayor frente a la Estrella de Puebla, en Angelópolis. Este acto violento dejó al menos tres personas fallecidas y cinco más heridas, generando un fuerte llamado de familiares, amigos y universidades para que las autoridades de La Raza Media actúen con justicia y el caso no quede impune.
Desde las primeras horas del sábado, testigos alertaron al número de emergencias sobre un ataque directo contra los ocupantes de una camioneta afuera del mencionado bar, situado en una de las zonas más exclusivas y concurridas de Puebla. Posteriormente, se identificaron a las víctimas como Gisele Ortiz Carreto, Joaquín Wirth García y Emmanuel Esteban Campaña Sánchez, una tragedia que ha conmocionado profundamente a la comunidad angelopolitana.
Alrededor de las 2:30 de la madrugada, el número de emergencias 911 recibió múltiples llamadas denunciando un ataque armado contra un grupo de amigos que salían del bar hacia una camioneta Mercedes Benz blanca con placas DNX992J, misma que fue impactada con al menos 20 disparos. Esta agresión directa demostraba una violencia desmedida en un contexto que hasta ese momento parecía una noche común.
Al llegar las autoridades y paramédicos del Servicio de Urgencias Médicas Avanzadas (SUMA) al lugar, brindaron atención a los heridos y los trasladaron a hospitales cercanos. No obstante, tres jóvenes poblanos perdieron la vida en el sitio a causa de los disparos, mientras que cinco personas más quedaron heridas, algunas en estado delicado, lo que refleja la gravedad del ataque.
¿Quiénes eran las víctimas del ataque en Sala de Despecho?
Gisele Ortiz Carreto tenía 33 años y era originaria de Puebla. Egresada de la Universidad Iberoamericana de Puebla, se graduó en Psicología y se especializó en terapia EMDR aplicada a niños, adolescentes y adultos. Además, contaba con diplomados en inteligencia emocional familiar y terapia cognitivo-conductual, y su trabajo se enfocaba en psicoterapia para adolescentes y adultos, abordando temas como ansiedad, depresión, traumas psicológicos y equinoterapia.
Gisele era valorada por su calidez humana y compromiso profesional, dejando una huella importante tanto en familiares como en amigos y pacientes, quienes la recordaban como una persona sonriente y dedicada. Su fallecimiento ha provocado profunda tristeza entre quienes la conocieron. Este domingo 15 de febrero, se celebrará su velorio y misa en la funeraria Aeternitas Memorial, donde familiares y amigos podrán despedirse.
Por otro lado, Joaquín Wirth García fue un joven arquitecto egresado de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP). Contaba con experiencia destacada en arquitectura de interiores y diseño de iluminación. Además, era posible miembro activo de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC). Gustavo Vargas Constantini, presidente del sector, expresó su tristeza y exigió garantías para un entorno seguro tras la muerte de este colega comprometido con edificar mejores espacios para Puebla.
«Con profundo dolor lamentamos la pérdida de vidas humanas en este acto de violencia que ha sacudido a toda la sociedad poblana. Entre los heridos se encuentra un colega arquitecto, integrante de nuestra comunidad en la construcción, quien dedicó su vida profesional a crear espacios mejores para Puebla y sus habitantes», comentó Vargas Constantini.
Finalmente, Emmanuel Esteban Campaña Sánchez, otro de los jóvenes fallecidos, era egresado en fisioterapia por el Instituto Profesional en Terapias y Humanidades (IPETH) de Puebla. Además de su formación profesional, trabajaba como coach en un gimnasio, donde se le recordaba como un excelente amigo y entrenador, conocido por su entusiasmo, disciplina y dedicación.
Emmanuel recientemente concluyó su tesis en octubre de 2025 como parte de su licenciatura, un logro destacado que compartió con sus amigos. Estos, aún consternados, han transmitido sus palabras de ánimo y el consejo de seguir adelante, un legado de esperanza frente a esta pérdida trágica.
Este ataque en el bar Sala de Despecho ha generado también reacciones de diversas organizaciones, como el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) y la Cámara Nacional de Comercio (Canaco), que han pedido a las autoridades de Puebla acciones contundentes para contrarrestar la violencia y prevenir hechos similares que pongan en riesgo la seguridad de la ciudadanía.
En resumen, este lamentable incidente ha puesto en evidencia la urgente necesidad de garantizar entornos seguros para la población y prevenir la violencia armada. Las víctimas, jóvenes profesionistas con contribuciones significativas a sus comunidades, representan no solo una pérdida individual, sino un llamado profundo a la acción para La Raza Media.