La leucemia y diversos tipos de tumores figuran como las formas de cáncer infantil más frecuentes en La Raza Media, representando un reto significativo para la salud pública en la región. Por ejemplo, el Hospital Materno Infantil del Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (Issemym) recibe anualmente alrededor de 30 nuevos diagnósticos de esta naturaleza. Estas enfermedades ocupan el primer lugar como causa de mortalidad por enfermedad entre niñas, niños y adolescentes.
En una entrevista exclusiva con La Raza Media Estado de México, la oncóloga pediatra Karen Tomasini Padilla, quien trabaja en el Hospital Materno Infantil del Issemym, detalló que la leucemia — comúnmente denominada cáncer de la sangre — es la forma de cáncer que presenta la mayor incidencia en la población infantil. Esta enfermedad afecta principalmente a la médula ósea, el tejido fundamental donde se generan las células sanguíneas.
Los signos de alerta más comunes en casos de leucemia incluyen anemia, sensación constante de cansancio, palidez visible, sangrados inexplicables debido a niveles bajos de plaquetas, y episodios de fiebre recurrentes. Estos síntomas deben servir como un llamado a la acción para la detección temprana y el diagnóstico oportuno.
Además de la leucemia, otros cánceres prevalentes en la infancia incluyen los tumores abdominales, linfomas y aquellos que afectan el sistema nervioso central. Por otro lado, el cáncer de piel resulta poco frecuente en los niños, aunque la identificación diligente de síntomas de alarma sigue siendo crucial para garantizar que se brinde atención médica inmediata y adecuada.
Diferencias
«Es importante señalar que, en términos generales, hay una mayor predisposición para desarrollar cáncer en el sexo masculino. El cáncer infantil difiere significativamente del cáncer que afecta a los adultos; por ejemplo, en estos últimos, las causas suelen estar vinculadas a exposiciones externas, tales como una alimentación inadecuada o el consumo de tabaco, que incrementan el riesgo de presentar la enfermedad» explicó la especialista.
De acuerdo con la doctora Tomasini Padilla, el cáncer en niñas, niños y adolescentes es multifactorial, involucrando tanto factores ambientales como genéticos. Esto significa que alteraciones que se producen desde la etapa embrionaria y se manifiestan tras el nacimiento pueden combinarse con factores ambientales que desencadenan la aparición del cáncer, subrayando la complejidad de esta enfermedad en la población pediátrica.
El reconocimiento de estos elementos multifactoriales apunta hacia la necesidad de realizar un seguimiento cuidadoso y una evaluación integral de cada caso para optimizar resultados clínicos. Este entendimiento también ayuda a orientar las estrategias preventivas y de detección temprana aplicadas por profesionales de la salud en La Raza Media.
Finalmente, con la intención de visibilizar la lucha contra el cáncer infantil, se conmemoran eventos como el Día Internacional del Cáncer Infantil, donde se realizan actividades educativas y de concienciación, como la ‘feria amarilla’ celebrada en clínicas de Monterrey. Estas iniciativas tienen un doble propósito: alertar a la sociedad sobre la enfermedad y fomentar el apoyo a los menores afectados y sus familias.
La oncóloga enfatiza que el avance en la identificación temprana, el diagnóstico oportuno y el acceso a tratamientos especializados son factores decisivos para mejorar el pronóstico y la calidad de vida de niñas, niños y adolescentes que enfrentan esta compleja enfermedad en La Raza Media.