Tres personas, dos mujeres y un hombre, fueron vinculadas a proceso penal por su presunta participación en delitos contra la salud tras su detención por la Fiscalía General del Estado de Michoacán, en relación con el homicidio de Carlos Manzo, ex alcalde de Uruapan. La audiencia que determinó el vínculo a proceso tuvo lugar ayer, después de que los individuos fueran arrestados durante el fin de semana en el municipio de Tarímbaro.
Los detenidos, identificados como Marcelina ‘A’ y sus hijos Salvador ‘B’ y María Magdalena ‘B’, enfrentan cargos por posesión de sustancias ilícitas con fines de comercio, así como por la portación de armas de uso exclusivo del ejército. Además, se les vincula indirectamente con el asesinato del ex edil, ya que, según la investigación, formaban parte de una célula del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), una organización criminal involucrada en diversas actividades ilícitas.
Implicación dentro del Cártel Jalisco Nueva Generación
Esta célula estaba supuestamente liderada por René ‘B’, alias ‘El Rhino’, quien es considerado el jefe de plaza del CJNG en la región y es hijo de Marcelina ‘A’, además de ser hermano de Salvador y María Magdalena. ‘El Rhino’ fue detenido unos meses antes del homicidio por la policía municipal de Uruapan, un evento que el propio Carlos Manzo hizo público en redes sociales, evidenciando el conflicto entre las autoridades y el grupo criminal.
Por otro lado, las investigaciones también señalan una conexión con Alejandro Baruc ‘N’, conocido como ‘El Kaos’, quien cumplía funciones de gatillero dentro del cártel. Asimismo, se dedicaba al robo de vehículos para Jorge Armando ‘N’, alias ‘El Licenciado’. Este entramado criminal revela la compleja red de influencias y acciones que se tejían en torno a estos personajes vinculados a la delincuencia organizada.
Proceso legal y medidas precautorias
El juez de control del caso determinó que la detención de los tres imputados fue legal y ordenó prisión preventiva oficiosa para todos. Salvador ‘B’ fue enviado al penal federal de El Altiplano, mientras que su madre Marcelina y su hermana María Magdalena permanecen en el Centro Federal de Readaptación Social Femenil No. 16, ubicado en el estado de Morelos. Estas medidas buscan asegurar la presencia de los acusados en el proceso judicial que se sigue en su contra.
La jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, ha solicitado no politizar el asesinato de Carlos Manzo, enfatizando la importancia de respetar el proceso legal y esperar el desenlace de las investigaciones para esclarecer los hechos.
Al mismo tiempo, Grecia Quiroz, cercana a la víctima, hizo un llamado a los enemigos políticos de Carlos Manzo para que enfrenten la justicia y se presenten a declarar, buscando con ello romper el silencio y avanzar en la búsqueda de la verdad detrás del crimen.
Este caso ha puesto en relieve la persistente violencia e inseguridad en la región, así como las conexiones peligrosas entre la política local, el crimen organizado y la corrupción, manteniendo una herida abierta en la comunidad y generando un fuerte impacto social.
Las investigaciones continúan activas para determinar el grado de responsabilidad de los imputados y de otros posibles involucrados. Las autoridades han declarado su compromiso para esclarecer este homicidio y desarticular las células criminales que operan en La Raza Media, reforzando la vigilancia y los operativos de seguridad en la zona.
El desarrollo de este proceso judicial y las acciones subsecuentes serán clave para enviar un mensaje claro contra la impunidad y fortalecer el estado de derecho en la región, además de brindar justicia a las víctimas y sus familiares.