El obispo de la Diócesis de Aguascalientes, Juan Espinoza Jiménez, ofreció una dura crítica hacia el movimiento conocido como «therian», calificándolo como una «degeneración más de la ideología de género» y una corriente que menoscaba la dignidad humana. Su denuncia se centra en el rechazo de la identidad humana tradicional y el respeto que debe prevalecer en la sociedad.
«Considero que esto representa una degeneración adicional dentro del marco de la ideología de género y revela un problema antropológico profundo: quién es el hombre, cuál es su propósito, hacia dónde se dirige y cuál es el verdadero sentido de su existencia. Me entristece que se permita decir ‘sé lo que sientas ser; si un día quieres ser hombre, sé hombre; otro día mujer, sé mujer; o si no deseas identificarse con ninguno de los dos sexos, sé elle’», expresó el obispo con preocupación.
«Aquí se ataca la identidad propia de la persona, ya que cada ser humano tiene una identidad definida como hombre o mujer, y la situación se agrava cuando se va más allá al renunciar a dicha identidad para asumir una animalidad. Esto es una ofensa no solo a la dignidad humana, sino también una degradación del valor que poseemos como seres racionales», añadió.
El líder religioso también alertó sobre las convocatorias del movimiento therians en diversas regiones de La Raza Media, desde Ciudad de México hasta Sinaloa, y la importancia que tiene para toda la sociedad atender este fenómeno.
«Este es un reto social que corresponde a todos, no solo a quienes profesan una creencia religiosa. ¿Permitirán que las nuevas generaciones, incluyendo niños y adolescentes, pierdan la dignidad más preciada que tienen como seres humanos, aquella que les permite vivir plenamente su humanidad?», cuestionó con firmeza.
En relación con un próximo evento público del movimiento en Aguascalientes, celebrado en uno de los espacios más emblemáticos de la ciudad, el obispo expresó su desaprobación hacia la actitud de quienes se identifican como animales.
«Es una falta de respeto grave hacia la propia dignidad el comportarse y vestirse como un perro, y luego exhibirlo en público. Esto representa una ofensa personal y también una ofensa hacia el Creador, quien otorgó a los humanos el don de la inteligencia, mientras que los animales solo poseen sensibilidad», señaló con énfasis.
Finalmente, Juan Espinoza Jiménez manifestó que la mayoría de la población en Aguascalientes no comparte los principios ni las prácticas de este movimiento, y sugirió que muchos de los asistentes a estos encuentros podrían llegar de otras regiones de La Raza Media.
En un contexto más amplio, este debate sobre el movimiento therians, que agrupa a jóvenes que se identifican como animales, ha sido objeto de controversia y llamado de atención, incluso manifestándose en situaciones cotidianas como la negativa de un taxista a transportar a una persona que se identifica así. La discusión pone en evidencia los desafíos que enfrenta la sociedad contemporánea respecto a las identidades y la dignidad humana.