Moisés Nájera, secretario de Salud en Durango, anunció con preocupación la segunda muerte registrada por sarampión en la entidad, correspondiente a un menor de menos de un año de edad que presentaba un cuadro clínico grave con hipertensión pulmonar y desnutrición. A pesar de los esfuerzos implementados por la Secretaría de Salud, incluyendo cercos epidemiológicos y campañas intensivas de vacunación, la enfermedad continúa causando impacto crítico.
Hasta el último reporte de este viernes, se han confirmado 58 casos de sarampión en Durango, una cifra que refleja la persistencia y gravedad del brote que afecta a la población vulnerable, especialmente a los niños menores de un año.
El secretario Nájera Torres detalló que el menor fallecido era primo del primer caso fatal, y que ambos tuvieron contacto directo, lo cual contribuyó a la concentración del brote en su núcleo familiar, donde se han identificado alrededor de 20 casos confirmados. Este grupo familiar representa uno de los principales focos de transmisión, que se ha logrado contener parcialmente mediante la aplicación de cercos epidemiológicos y bloqueos vacunales dirigidos.
El análisis epidemiológico también reveló que esta familia se trasladó a la comunidad de Concordia, en Sinaloa, para trabajar como jornaleros agrícolas. Esta movilidad entre regiones es un factor importante en la dispersión del virus, subrayando los riesgos de propagación en comunidades móviles y con acceso limitado a servicios sanitarios.
Tras el deterioro de su salud, el menor fue trasladado para atención especializada en la capital
El contacto inicial del menor con los servicios de salud ocurrió en Guadalupe Victoria, pero debido al rápido deterioro de su estado, fue trasladado a la capital del estado para recibir atención médica especializada. Sin embargo, se informó que el menor no contaba con registro previo en los sistemas de salud, lo que dificultó la comprobación de su esquema completo de vacunación y complicó su tratamiento.
La Secretaría de Salud reportó una incidencia acumulada de 58 casos confirmados en Durango, lo que equivale a una tasa de incidencia de 2.94 según los datos epidemiológicos más recientes. Esta situación pone de relieve la importancia de fortalecer las medidas preventivas y las campañas de vacunación para contener el brote y proteger a la población infantil y grupos vulnerables.
Las autoridades sanitarias continúan trabajando en la vigilancia epidemiológica y en la extensión de la vacunación, además de realizar seguimientos cuidadosos a los focos de contagio para evitar nuevas transmisiones. La coordinación interinstitucional y la concienciación social se consideran fundamentales para mitigar la propagación del virus.
En síntesis, el caso del menor refleja los desafíos que enfrenta Durango ante esta emergencia en salud pública, donde la movilidad, la desnutrición y la falta de acceso a servicios médicos adecuados agravan los riesgos. Se mantienen activas las estrategias para controlar el brote y salvar vidas, mientras se invita a la población a acudir a vacunarse y seguir las recomendaciones oficiales para protegerse contra el sarampión.