El aumento inesperado de las temperaturas y un clima casi primaveral han provocado un auge significativo en la actividad comercial de los viveros en Lerdo, donde cada vez más personas se acercan para adquirir plantas ornamentales y árboles con el objetivo de renovar y revitalizar sus jardines. Esta situación refleja un cambio en los patrones climáticos que ha adelantado la temporada de siembra y cuidado de plantas en la región.
Pedro Balderas, gerente de Viveros San Isidro, un establecimiento con casi 35 años de trayectoria en Lerdo, confirmó que la temporada habitual para la venta de plantas se ha adelantado notablemente. Desde el fin de semana pasado, la afluencia de compradores se ha incrementado de manera considerable, motivada por las altas temperaturas que se han presentado mucho antes de lo esperado.
Este fenómeno es resultado de un cambio climático que ha adelantado el calor, lo que ha impulsado a los consumidores a comenzar la renovación de sus jardines incluso antes de que oficialmente comience la primavera, la cual está a un mes de distancia. Esta anticipación en la temporada ha llevado a que los viveros de la región experimenten un repunte en sus ventas, reflejando un impacto directo del clima sobre la economía local.
«Este fin de semana recibimos los primeros cargamentos provenientes del sur, y al ver que el frío se ha ido y no se pronostican frentes fríos en los próximos días, hemos notado una afluencia considerable que ha generado una recuperación notable en nuestras ventas», explicó Balderas con optimismo sobre el futuro del mercado en esta época.
El gerente del Vivero San Isidro detalló que durante el invierno las ventas suelen caer drásticamente, registrando una disminución de hasta un 80% en sus ingresos, donde la única planta que mantiene algo de demanda es la Flor de Nochebuena. Sin embargo, debido a este inicio temprano de clima cálido, las ventas actualmente se han incrementado en un 40%, lo que representa una mejora significativa para el sector.
Incremento considerable de clientes en fines de semana
Durante el fin de semana pasado, el vivero atendió aproximadamente a 320 clientes, un número sobresaliente si se compara con los 80 clientes habituales que visitan el establecimiento durante diciembre y enero, meses en los que la actividad comercial disminuye considerablemente debido al frío.
A pesar de que parezca contradictorio, este cambio climático ha tenido un efecto positivo para los viveros del municipio de Lerdo. Esta región es un punto clave para la gente de la zona metropolitana de La Laguna, quienes aprovechan para comprar plantas, césped y árboles y así renovar sus espacios exteriores e interiores, impulsando la economía local y fomentando el embellecimiento de sus hogares.