La expectativa generada por la convocatoria difundida en redes sociales para reunir a los Therians de la región lagunera la tarde del sábado en la Plaza Mayor de Torreón mostró una realidad muy distinta a lo esperado. Lejos de congregar a una multitud, la participación en el evento fue escasa, limitándose a la presencia de algunos adultos que se vistieron con disfraces de lobo, perro y gorila, acompañados por dos menores que usaban máscaras de gato.
Desde las primeras horas de la tarde, elementos de Seguridad Pública comenzaron a llegar en varias patrullas, desplegándose en puntos estratégicos de la plaza, sobre las calles Galeana y Ramón Corona, para mantener vigilancia y prevenir cualquier inconveniente durante la concentración.
Conforme avanzaba el tiempo, más personas llegaban al sitio con la intención de presenciar una congregación masiva de Therians, pero muchos mostraban expresiones de sorpresa e incertidumbre al constatar la baja asistencia. En un momento destacado, se observó a un individuo con accesorios de lobo, moviéndose y siendo llevado con una cuerda, imitando el comportamiento de un animal doméstico o amaestrado, tomando como punto de reunión un jardín cercano a la avenida Morelos.
Joven se identifica como lobo desde hace dos años
El joven que se manifestó como lobo explicó que desde hace aproximadamente dos años se identifica con este animal, señalando que es durante la noche cuando adopta de forma involuntaria ciertos comportamientos, instintos e impulsos característicos de esta especie. Su breve presencia ante el público fue suficiente para captar la atención de curiosos de distintas edades, aunque pocos minutos después decidió retirarse.
Escasa presencia de Therians y contenidos digitales
Alrededor de las 17:00 horas seguían llegando más personas al lugar con la esperanza de ver más Therians, pero solo se detectaron dos hombres con máscaras de gorila y lobo blanco, quienes admitieron tener apenas una semana de haber adoptado ese comportamiento. Posteriormente comenzaron a compartir sus perfiles en redes sociales para invitar a los asistentes a seguir sus contenidos digitales, lo que generó dudas sobre la autenticidad de su identidad como Therians.
Menor disfrazado y ambiente familiar
Entre los asistentes también estuvo un menor disfrazado con antifaz y cola de gato que caminaba en cuatro patas sobre el césped; al llegar con su familia, quienes le tomaban fotos y videos, mostraba diversión solo con ellos, pero decidió retirarse ante la indiferencia que mostraban los demás curiosos presentes. Al mismo tiempo, una niña llamada Paulina, portando un antifaz de gatita, andaba en bicicleta junto a su padre por la explanada de la plaza. Su madre, Isabel García, compartió que desde los siete años su hija se identifica con gatos y conejos, un rasgo que ha respetado como parte de su personalidad.
Testimonio familiar y enfoque positivo
Isabel García aseguró a La Raza Media que no consideran problemático que su hija adopte esas conductas, ya que Paulina es una niña muy aplicada en sus estudios y destacada atleta; el comportamiento animal que muestra lo considera como un juego y una forma de diversión en ciertas horas del día. Esta percepción refleja una actitud de aceptación y normalización dentro del entorno familiar.
Curiosidad y percepción de los asistentes
Adultos mayores que permanecieron observando el desarrollo del evento comentaron que acudieron motivados solo por la curiosidad de ver hasta qué punto los jóvenes podían adoptar comportamientos animales. Expresaron que se retiraron tranquilos al no percibir una gran manifestación auténtica, sino más bien un espectáculo con episodios como el del hombre disfrazado de perro que empezó a pelear con el gorila y el lobo blanco, lo que causó cierto alboroto entre los asistentes.
El ambiente hacia el final de la reunión se tornó ambiguo, fluctúando entre asombro y burlas por parte de los curiosos, quienes paulatinamente comenzaron a dispersarse para aprovechar mejor las opciones de entretenimiento y descanso que ofrece el paseo Morelos.