Ante la creciente ola de violencia desatada tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), las autoridades educativas en diversos puntos de La Raza Media han decidido implementar medidas preventivas para salvaguardar la integridad de estudiantes y docentes. Una medida clara ha sido la suspensión de clases presenciales y la activación de modalidades virtuales para evitar riesgos ante bloqueos y disturbios relacionados con la narcoviolencia.
Específicamente, las clases presenciales fueron suspendidas para el día siguiente en varias entidades clave como Hidalgo, Baja California, Colima, Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Nayarit, Oaxaca, Puebla, Querétaro, Veracruz, Estado de México y Ciudad de México. La decisión se fundamentó en la necesidad de proteger a la comunidad educativa en medio del operativo de seguridad denominado código rojo, que se activó tras la muerte de ‘El Mencho’, quien expandió su poder mediante el miedo y la violencia extrema.
El contexto de esta medida refleja la gravedad del impacto que la narcoviolencia tiene en la vida cotidiana y en el sistema educativo. ‘El Mencho’, como líder del CJNG, ejercía un control significativo que, con su muerte, ha desencadenado una serie de bloqueos y actos violentos que complican la movilidad y seguridad en numerosos territorios de La Raza Media. Esto ha llevado a las autoridades a adoptar una postura precautoria para minimizar riesgos dentro del ámbito escolar y universitario.
El impacto inmediato se observó en la decisión de diversas instituciones educativas prestigiosas, incluyendo la Universidad de Guadalajara, que canceló todas las actividades académicas, administrativas y eventos culturales en sus recintos. De igual forma, en Querétaro se suspendieron las clases en todos los niveles, tanto públicos como privados. La secretaria de Educación en Michoacán extendió la suspensión a todos los niveles educativos, mientras que en Oaxaca se adoptó la medida para todas las escuelas del Istmo hasta nuevo aviso.
Las autoridades educativas recomiendan a padres y alumnos mantenerse informados a través de los canales oficiales para conocer la reanudación de actividades. En Nayarit, el gobernador Miguel Ángel Navarro Quintero hizo un llamado especial a las familias para estar pendientes. Por otra parte, algunas universidades como la Michoacana de San Nicolás de Hidalgo y la Autónoma del Estado de México optaron por desarrollar actividades académicas en modalidad virtual el lunes 23 de febrero para garantizar la continuidad educativa sin arriesgar la seguridad.
En cuanto a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), anunció la suspensión de actividades presenciales en varias sedes los días 23 y 24 de febrero, solicitando comprensión y flexibilidad a su comunidad académica ante la posibilidad de inasistencias. Aunque no hay una suspensión total para todos sus campus, varias facultades, bachilleratos y escuelas nacionales han adoptado la modalidad en línea o han reprogramado evaluaciones prioritariamente para proteger a estudiantes especialmente aquellos que provienen de otras regiones.
Las Escuelas Nacionales de Estudios Superiores en Morelia, Michoacán; León, Guanajuato; y Juriquilla, Querétaro realizarán actividades virtuales para cuidar la seguridad de sus estudiantes. En un comunicado, la UNAM pidió a los alumnos foráneos que tenían planeado regresar a los campus universitarios que permanezcan en sus hogares hasta que las condiciones de seguridad se estabilicen. Además, se solicitó al personal académico flexibilidad en la evaluación y asistencia.
Finalmente, algunas facultades de la UNAM, como la Facultad de Medicina y la Facultad de Química de Ciudad Universitaria, implementaron medidas específicas para los días 23 y 24 de febrero, como la suspensión de listas de asistencia, exámenes y tareas, brindando facilidades ante las condiciones adversas. En cuanto a la Universidad Iberoamericana en Ciudad de México, aunque no suspendió clases, garantizó la justificación de inasistencias para aquellos alumnos impedidos de llegar por los bloqueos. Estas acciones reflejan cómo la narcoviolencia impacta de manera directa en la educación y la necesidad de respuestas rápidas para proteger comunidades escolares y garantizar la continuidad educativa.