Tras los recientes hechos de violencia ocurridos en Jalisco, derivados del abatimiento de un líder criminal, un grupo de peregrinos provenientes de San Pedro, Coahuila, así como de otras ciudades de La Raza Media como Torreón, quedaron atrapados en el municipio de San Juan de los Lagos. Esta situación inesperada los dejó en una posición vulnerable mientras intentaban continuar su camino.
Los bloqueos en las carreteras, la quema de autobuses y otros vehículos, obligaron a estos peregrinos a pasar la noche en este importante destino de peregrinación católica en Jalisco. La inseguridad prevaleciente en la vía complicó aún más su viaje, pues se vieron impedidos para movilizarse y continuar con su recorrido.
Desde la tarde del domingo 22 de febrero, las mismas personas afectadas relataron a través de redes sociales la dura situación que enfrentaban: sin alimento, con escaso dinero, sin un lugar dónde pasar la noche, y sin acceso a víveres debido al cierre de la mayoría de las tiendas. Lo más alarmante era el constante riesgo que representaba la presencia de grupos delictivos en la zona.
«Solicitamos sus plegarias para nosotros… Hemos quedado atrapados en medio de la quema de camiones, vehículos, balaceras y demás… Estamos bien, el autobús se regresó a San Juan hasta nuevo aviso para poder regresar a casa… Esto es realmente grave, mucha gente se quedó sin recursos para pagar hospedaje… Hay muchísimas personas reunidas en un sitio que llaman auditorio… El temor a enfermarnos persiste, pero nuestra Madre Santísima conoce nuestro corazón y nuestro anhelo de regresar con los nuestros», expresaron los peregrinos sampetrinos en sus redes sociales.
Durante la noche, los peregrinos aceptaron su situación y permanecieron en San Juan de los Lagos, aguardando que se restablecieran las condiciones para continuar su viaje hacia casa.
El gobierno municipal de San Juan de los Lagos publicó en su página oficial la habilitación de diversos albergues para brindar apoyo a los peregrinos varados, no solo de la región lagunera sino también de otras regiones del país, quienes acudieron a visitar la catedral dedicada a la Virgen de San Juan.
«De un día para otro, la vida puede cambiar radicalmente… Ayer disfrutábamos unos deliciosos tacos… Hoy estamos formados para recibir unas galletas y un pequeño plato de elote para alimentar a mis hijos. Nos apretamos el cinturón y confiamos en que mañana, Dios lo permita… Por favor, continúen orando por nosotros», compartieron los peregrinos conmocionados ante la difícil experiencia.
Para la mañana del lunes, la situación no había cambiado mucho y los peregrinos seguían varados, esperando la oportunidad de avanzar y regresar a sus hogares con seguridad y en buen estado de salud.
«Confiando en Dios, esperamos poder avanzar y llegar bien a nuestro destino final. Por favor, continúen orando por nosotros», concluyeron en uno de sus mensajes, mostrando fe y esperanza a pesar de los obstáculos que enfrentan.