Carmen Soto, presidenta del Colectivo Buscando a Emilio, hizo un llamado urgente a la Fiscalía General de la República para que intensifique y amplíe las labores de búsqueda de cuerpos en el municipio de Concordia, Durango. La preocupación principal es que las acciones oficiales se han concentrado únicamente en ciertos sitios vinculados a la minería, dejando fuera otros lugares potenciales donde podrían encontrarse restos de personas desaparecidas.
«Solicitamos que se extienda la búsqueda, ya que actualmente sólo están trabajando en una parcela asignada por la FGR. Es indispensable que este esfuerzo se amplíe, y estamos comprometidos en esa lucha», manifestó Carmen Soto, quien representa a muchas familias que buscan justicia y respuestas.
La hermana de Pedro Emilio, desaparecido desde el 11 de diciembre de 2008, señaló que cuando finalicen las labores de búsqueda en las inmediaciones del poblado El Verde, el acceso a esas zonas se restringirá, pues la Fiscalía se enfocará en casos recientes, dejando de lado a víctimas que tienen años desaparecidas y cuyos restos podrían estar en esos mismos lugares.
«Cuando la FGR termine en Concordia, en El Verde, ya no tendremos acceso; una vez que la seguridad que ellos manejan se retire, nadie podrá ingresar para localizar o recuperar restos. Los esfuerzos se enfocarán en hallar desaparecidos recientes, pero no se ahondará en casos con más de dos años, aunque la última ubicación conocida marca ese lugar. Se trata de restos óseos que serán aún más difíciles de identificar para nosotros como familias», agregó con pesar.
En respuesta a esta situación, la entrevistada también informó que se habilitará un espacio para dar a conocer imágenes y avances de las labores realizadas en Concordia. Este espacio estará ubicado en la subsede de la Fiscalía General de la República en Durango, con la intención de brindar mayor transparencia y acercar la información a los colectivos y familiares involucrados.
«Desde hace mucho tiempo habíamos intentado coordinar el ingreso, pero era imposible. Sin embargo, tras los recientes hallazgos relacionados con los mineros, se ha abierto una ventana de oportunidad para buscar y encontrar más evidencias. Estamos a la espera de la autorización necesaria. Además, todos los colectivos de Sinaloa estamos en pláticas para instalar un módulo en la subsede de la FGR en Sinaloa, donde se exhibirán las imágenes y muestras fotográficas de lo que han recuperado. Esto representa una gran esperanza para que las familias puedan identificar prendas y objetos personales», explicó Carmen Soto.
Este avance significa un paso importante para las madres buscadoras y colectivos que han luchado por años en la oscuridad, enfrentando constantes obstáculos para acceder a información y zonas de búsqueda. La apertura de estas posibilidades promueve la visibilidad de las víctimas y fortalece el acompañamiento a las familias en su camino por la verdad.
En conclusión, la exigencia de ampliar las labores de búsqueda en todas las fosas comunes refleja la incesante búsqueda de justicia y esperanza de las familias afectadas. La coordinación entre autoridades y colectivos será fundamental para garantizar que ningún caso sea dejado de lado y que se avance en la identificación y recuperación de personas desaparecidas, honrando así su memoria y el derecho a la verdad y justicia.