El municipio de Cosoleacaque, en Veracruz, anunció la suspensión del servicio de recolección de basura a partir del 26 de febrero debido a una problemática ambiental y administrativa que afecta directamente la gestión de residuos sólidos urbanos. Esta medida surge tras la violación de sellos de clausura en el relleno sanitario Las Matas, ubicado en Minatitlán, donde se estuvo disponiendo ilegalmente la basura durante seis meses a pesar de la prohibición oficial.
Las autoridades municipales han solicitado a la población no arrojar residuos en la vía pública mientras se encuentra un sitio alternativo adecuado para la disposición de la basura, una acción que fue ordenada desde abril de 2025 por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa). Esta suspensión representa un desafío para los habitantes que dependen del servicio, pero la prioridad es evitar más daño ambiental y cumplir con la normativa vigente.
El relleno sanitario Las Matas, que recibía los residuos sólidos urbanos de tres municipios – Cosoleacaque, Minatitlán y Coatzacoalcos -, fue objeto de inspecciones constantes y acciones legales debido a incumplimientos graves con las normas ambientales. La Profepa ha declarado que desde hace tiempo se informó a los municipios sobre la obligación de buscar un sitio alternativo, dado que el manejo adecuado de los residuos es responsabilidad municipal y evitar la transferencia del problema a los ciudadanos es fundamental.
Las condiciones en Las Matas eran críticas, con deficiencias severas como la falta de sistemas para la captación y tratamiento de lixiviados y biogás, ausencia de cobertura diaria de residuos, problemas estructurales en las celdas y taludes, contaminantes filtrándose hacia cuerpos de agua, presencia de fauna nociva y actividades de pepena que agravan la contaminación. Esto obligó a la Profepa a imponer medidas como multas millonarias y la clausura definitiva del sitio en septiembre de 2025.
En respuesta a estas irregularidades, la Profepa solicitó un programa programado para el cierre y remediación del lugar, además de reducir en un 30% la recepción de residuos, medidas que no se cumplieron. La multa impuesta fue de 18 millones 102 mil 400 pesos, misma que representa un compromiso tanto legal como ambiental para las autoridades y el Sistema Intermunicipal de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos y Manejo Especial (SIGIRES), operador de Las Matas, que incurrió en reiteradas violaciones normativas.
Responsabilidades y acciones municipales
«Desde abril de 2025, cuando Profepa inició sus inspecciones en Las Matas y especialmente tras su clausura definitiva en septiembre, los municipios de Cosoleacaque y Minatitlán tenían la obligación clara y urgente de buscar alternativas para la disposición de sus residuos, evitando trasladar la carga a la población» destacó la Profepa en su comunicado.
Mientras que el municipio de Coatzacoalcos cumplió con su responsabilidad, adquiriendo un predio con recursos de Banobras y realizando estudios para establecer un nuevo relleno sanitario con planta de separación, los otros dos municipios continúan sin encontrar una solución definitiva. Peor aún, Cosoleacaque y Minatitlán, con la aprobación de SIGIRES y en contra de las disposiciones oficiales, reingresaron residuos a Las Matas durante seis meses violando la clausura definitiva y dañando las reparaciones efectuadas, lo que representa un grave daño al patrimonio ambiental y público.
«Ahora corresponde tanto al ayuntamiento como a SIGIRES asumir su responsabilidad y cumplir con las disposiciones de Profepa: ejecutar el plan de trabajo de 2026, concluir el cierre total y definitivo del sitio y hacer efectivo el pago de la multa impuesta» señalaron las autoridades ambientales.
Estos hechos demuestran la complejidad que enfrentan las autoridades locales para gestionar de manera adecuada los residuos, además de la necesidad urgente de coordinar esfuerzos para proteger el medio ambiente y garantizar servicios básicos indispensables. La suspensión del servicio en Cosoleacaque, aunque temporal, invita a repensar estrategias de manejo integral, inversión en infraestructura y cumplimiento normativo.
En este contexto, la Profepa continúa con la supervisión y seguimiento para asegurar que los municipios cumplan con sus obligaciones y que se implemente una solución sostenible a largo plazo que permita evitar riesgos sanitarios y ambientales mayores. La expectativa es que con la intervención correcta y la colaboración intermunicipal, se pueda restablecer el servicio de recolección en condiciones adecuadas y responsables con el entorno.
Finalmente, este caso resalta la importancia de la vigilancia ambiental y la aplicación estricta de la ley para prevenir que situaciones similares se reproduzcan y afecten a otras comunidades dentro de La Raza Media. La protección del medio ambiente y la salud pública demanda acciones firmes y coordinadas entre autoridades, empresas y ciudadanos.