Gregorio Ramírez, padre de tres jóvenes y suegro de uno de los cuatro jóvenes provenientes del Estado de México que desaparecieron en Mazatlán, ha hecho un llamado urgente a las autoridades federales y locales para que establezcan un diálogo directo con su familia y presenten avances concretos en la investigación. Hasta el momento, aseguran no haber recibido información clara ni satisfactoria sobre el paradero de sus hijos, lo cual incrementa la incertidumbre y angustia en su familia.
En una entrevista concedida a La Raza Media, Ramírez detalló que viajaron a Sinaloa como turistas para vacaciones y celebrar el cumpleaños de su esposa en Mazatlán. Explicó que sus hijos rentaron vehículos recreativos tipo Razer, y a partir de ese momento no se ha tenido contacto alguno con ellos, generando una profunda preocupación.
El contexto del caso revela que estos cuatro jóvenes desaparecieron mientras disfrutaban de su estancia en Mazatlán, y a pesar de las investigaciones que se han iniciado, las autoridades locales no han proporcionado avances esclarecedores. Esta ausencia de información ha provocado que la familia se sienta excluida de la investigación, aumentando su desesperación.
«Esta mañana hablé con las autoridades en Mazatlán y me informaron que no tenían absolutamente nada. Sin embargo, luego escuché que decían que ya había dos personas detenidas. Nosotros no hemos recibido ninguna respuesta clara, solo nos dicen que están trabajando, pero no observamos avances concretos», manifestó Ramírez con profunda frustración.
Además, el padre denunció que en los primeros días tras la desaparición se les negó el acceso a la carpeta de investigación, lo que les impidió conocer detalles esenciales del caso y sentirse representados legalmente en esta difícil situación.
«Cuando recurrimos a pedir la carpeta para saber cómo avanzaba la investigación, nos dijeron que no era posible entregárnosla porque eran órdenes de más arriba. Esto me dejó preocupado y con la angustia de no saber dónde están mis hijos ni quién vela por nuestros derechos», expresó Ramírez.
Exige intensificar la búsqueda
Ramírez también comentó que su esposa llevó la solicitud de apoyo directamente al Palacio Nacional, y aunque les prometieron establecer contacto, hasta ahora no han recibido ninguna llamada ni información adicional. Esta situación agrava la incertidumbre y aumenta la demanda de justicia por parte de la familia.
«Lo que exijo es que se establezca un diálogo con nosotros y que se intensifiquen las acciones de búsqueda para localizar a mis hijos cuanto antes», puntualizó Ramírez con determinación.
▶️ «En los primeros días nos negaron la carpeta de investigación»: Gregorio Ramírez, padre de jóvenes desaparecidos en Mazatlán, Sinaloa, denuncia falta de cooperación e información por parte de las autoridades. Los detalles con @Carloszup en #LaRazaMediaDelMediodía pic.twitter.com/sTqQYsyvVI— La Raza Media (@LaRazaMedia) February 27, 2026
Finalmente, resaltó su compromiso de seguir exigiendo justicia y pidió a las autoridades actuar con sensibilidad y transparencia para que sepan que no solo buscan un caso más, sino a sus hijos, ciudadanos trabajadores y turistas inocentes que merecen respuestas.
«Solo deseo justicia para mis hijos, que las autoridades nos den la cara y expliquen realmente qué está sucediendo, porque nosotros no tenemos nada que ver con ninguna situación irregular. Somos turistas, gente trabajadora, les pido que se pongan en nuestro lugar y gobiernen con responsabilidad y sensibilidad», concluyó.
Detalles sobre la desaparición
Los cuatro jóvenes originarios de Santa Ana Ixtlahuaca, en el Estado de México, desaparecieron tras rentar vehículos tipo Razer en el malecón de Mazatlán mientras disfrutaban de sus vacaciones. Esta situación ha conmocionado a la comunidad local y sus familiares.
¿Quiénes son las víctimas?
Gregorio Ramírez Sabino, de 19 años, es estudiante de bachillerato. Sus hermanos Omar y Javier son ingenieros agrónomos, y su cuñado, Óscar García Juárez, de 30 años, es maestro de educación física. Todos estaban de viaje juntos.
De acuerdo con información proporcionada por las autoridades, los jóvenes fueron privados de su libertad el 3 de febrero aproximadamente a las 23:30 horas, mientras estaban acompañados por dos familiares: una mujer y una niña de nueve años, quienes fueron liberadas posteriormente.
Este caso ha generado gran preocupación, ya que evidencia los riesgos que enfrentan turistas incluso en zonas concurridas y turísticas, además del reto que enfrentan las autoridades para atender casos de desaparición y secuestro de manera efectiva y rápida.