A la edad de 10 años, Kimberly enfrentó un diagnóstico severo de cáncer óseo en etapa avanzada, lo cual llevó a la amputación de su pierna derecha. Sin embargo, esta situación no detuvo su espíritu ni sus metas. Cinco años después, gracias a su inquebrantable voluntad y el apoyo médico proporcionado por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Kimberly se coronó campeona de natación en el estado de Chiapas, demostrando que la adversidad puede ser superada con determinación y apoyo adecuado.
Este logro no es el final de sus sueños, ya que Kimberly mantiene firme su objetivo de convertirse en médica. Su historia es un testimonio inspirador de cómo la lucha contra una enfermedad grave puede transformarse en una fuente de motivación para alcanzar grandes metas personales y profesionales.
«En este momento, el agua representa para mí un significado profundo. Siento que el agua tiene un poder sanador, no solo físico sino también emocional, ayudándome a superar las dificultades que he vivido. El agua refleja lo que uno puede lograr; a veces te dicen que hagas un ejercicio y dudas de que puedas lograrlo, pero cuando lo consigues, sientes una enorme felicidad, porque reconoces que has conseguido algo que pensaste era imposible», manifestó Kimberly, quien ha logrado acumular cuatro medallas en competiciones locales.
La doctora Mariana Ortiz, responsable de la Clínica de Tumores Óseos en el Hospital de Pediatría del Centro Médico Nacional Siglo XXI, comentó sobre la fortaleza que ha demostrado Kimberly durante su proceso. Además, destacó el papel fundamental del apoyo familiar para mantener la motivación después del diagnóstico de Osteosarcoma Telangiectásico, un tipo de cáncer óseo raro y agresivo.
«Cuando llega el momento en que tenemos que informar a los pacientes que no es posible preservar la extremidad afectada debido a la extensión del tumor, la noticia resulta devastadora. No obstante, los pacientes desarrollan una gran fortaleza y comprensión, dándose cuenta de que es posible seguir adelante y alcanzar sus metas con o sin esa extremidad. Reconocen que las limitaciones pueden superarse con esfuerzo y voluntad», explicó la doctora Ortiz.
Del diagnóstico a sus grandes sueños
Actualmente, con 15 años, Kimberly se prepara para participar en competencias nacionales de natación y aspira a competir en un próximo Campeonato Mundial que se celebrará en Guadalajara. Paralelamente, continúa con sus estudios y mantiene firme su objetivo de ser doctora para ayudar a otros niños en situaciones similares.
«Quiero seguir adelante en la preparatoria y lograr mi meta de ser médica. Me encantaría poder ayudar a otros niños, de la misma manera en que mi doctora me apoyó a mí. Deseo decirles a quienes enfrentan el cáncer que, aunque requieran quimioterapia, pueden vivir y salir adelante», expresó con esperanza y determinación Kimberly.
La lucha hasta llegar a este punto no ha sido sencilla. Durante su tratamiento, enfrentó complicaciones que incluyeron varias infecciones y estancias en terapia intensiva. La atención de un equipo multidisciplinario del IMSS, conformado por especialistas en oncología, ortopedia, cardiología, nefrología, patologías, enfermería y psicología, fue crucial para su recuperación y evolución positiva.
«El Seguro Social es una institución pública con gran capacidad para enfrentar enfermedades complejas. El caso de mi hija fue un cáncer muy agresivo, pero gracias a la atención que recibió, el pronóstico que nos dieron se cumplió. Mi hija, que tenía un riesgo bajo, está viva y llena de vida», relató Lucero, madre de Kimberly.
Desde 2023, Kimberly asiste regularmente a revisiones en el Hospital de Pediatría del Centro Médico Nacional Siglo XXI. Este hospital, que recibió el año pasado a 155 pacientes en su primera atención, es un Centro de Referencia Estatal para la Atención Infantil Oncológica (OncoCREAN). Esta estrategia se enfoca en acercar la medicina especializada a todas las regiones de La Raza Media, facilitando diagnósticos oportunos, tratamientos especializados en la localidad de origen, manejo inmediato de complicaciones y estandarización de protocolos de atención.
«Más allá de salvar vidas y ofrecer atención médica de calidad, uno de los objetivos principales del Seguro Social es facilitar que los niños puedan reincorporarse a la sociedad con la mejor calidad de vida posible. Para ello, es fundamental mantener comunicación constante con los padres, explicar con claridad los procesos de tratamiento y fomentar la participación en actividades recreativas, deportivas y culturales», subrayó la doctora Yadira Betanzos, jefa del servicio de oncología del hospital.
Para Kimberly, un elemento vital durante su proceso, además del tratamiento médico, ha sido la auténtica honestidad del personal de salud. Compartir información clara y directa le permitió afrontar con mayor fortaleza cada etapa de su enfermedad.
«Tengo un gran cariño por mi doctora Mariana, quien siempre fue muy amable y sincera conmigo y con todos los pacientes. Me explicó con claridad cada procedimiento, desde la cirugía hasta el diagnóstico de metástasis en mis pulmones. Su transparencia y apoyo han sido fundamentales en mi recuperación», concluyó Kimberly.