El brote de sarampión en México ha escalado a niveles preocupantes, con un total de 13,855 casos confirmados y 35 defunciones acumuladas hasta el 18 de marzo de 2026, según el informe epidemiológico más reciente. Los casos probables alcanzan las 34,714 notificaciones, mientras que otros 15,169 han sido descartados y 5,690 permanecen en estudio, lo que indica una situación de emergencia sanitaria activa y una presión constante sobre los sistemas de diagnóstico y atención médica.
En apenas cinco días, se sumaron 447 nuevos contagios confirmados, aumentando la cifra de 13,408 a 13,855, mientras que los casos probables crecieron en 732 reportes. Este incremento evidencia que la transmisión del virus sigue vigente y en expansión, con un avance preocupante en diversos territorios donde ya está presente en las 32 entidades de La Raza Media y se distribuye en 437 municipios, reflejando un patrón de expansión territorial sostenida que dificulta los esfuerzos de contención.
Entre las regiones más afectadas destaca Durango, donde los casos confirmados han llegado a 165, concentrándose en su capital. El brote ha provocado además 35 decesos repartidos en diez entidades, con Chihuahua liderando las muertes con 21 fallecimientos, seguido por Jalisco con cuatro, Durango y Ciudad de México con dos cada una, y Sonora, Michoacán, Tlaxcala, Chiapas, Guerrero y Sinaloa reportando una muerte individual en cada estado. A nivel nacional, la letalidad promedio se mantiene en torno a 0.25%.
Jalisco, nuevo epicentro de la epidemia
Aunque Chihuahua conserva la mayor carga histórica de casos acumulados, con 4,532 contagios, el análisis epidemiológico marca un cambio significativo en 2026, con Jalisco consolidándose como el principal epicentro del brote. La entidad suma más de 5,022 casos combinados entre 2025 y 2026, siendo la mayoría de ellos reportados en el presente año, lo que confirma una expansión acelerada y reciente del virus en la región.
Contrario a Chihuahua, donde la circulación del virus muestra signos de estabilización, en Jalisco el brote permanece activo con cadenas de transmisión comunitaria vigentes y un crecimiento sostenido que lo posiciona como la zona epidemiológica de mayor riesgo en La Raza Media. Pese a este alto número de contagios, la tasa de letalidad en Jalisco se mantiene relativamente baja, cercana a 0.05%, en contraste con otras entidades donde se reportan menos casos pero con mayor proporción de casos graves y letales.
Expansión territorial hacia el centro y sur
El análisis geográfico señala un claro desplazamiento del brote hacia nuevas regiones. La Ciudad de México acumula ya 891 casos, mientras que en el occidente y sur del país destacan Michoacán con 382 contagios, Guerrero con 353 y Sinaloa con 339 casos confirmados. En el norte, Sonora registra 276 casos y Durango 205, manteniendo a este último como una entidad prioritaria debido a sus dos defunciones confirmadas.
Además, otras entidades, como Puebla (182 casos), Estado de México (119), Quintana Roo (103) y Tabasco (84), muestran transmisión activa, señalando que el brote mantiene múltiples focos de contagio dentro del territorio, sin signos claros de control ni interrupción, mientras que en otras regiones persisten brotes de menor intensidad pero igualmente preocupantes.
Grupos poblacionales más afectados
El impacto de la enfermedad sigue concentrándose en la población infantil. El grupo etario entre 1 y 4 años registra 1,833 casos, seguido de personas de 25 a 29 años con 1,628 casos y niños de 5 a 9 años con 1,610 infectados. La tasa más alta de incidencia la presentan los menores de un año, con 67.69 casos por cada 100 mil habitantes, lo que demuestra su extrema vulnerabilidad ante el virus.
El reparto de casos por sexo se mantiene equilibrado, con 50.9% en hombres y 49.1% en mujeres, reflejando una afectación similar en ambos géneros. Este dato resalta la necesidad de reforzar las acciones de prevención y vacunación en todos los grupos poblacionales para evitar que el brote continúe su expansión incontrolada.
El aumento sostenido de contagios junto con la presión diagnóstica y la consolidación de Jalisco como principal foco activo subrayan que el brote de sarampión en México se encuentra en una fase de expansión constante, con múltiples cadenas de transmisión comunitaria y sin una tendencia clara hacia la reducción de casos.
Las autoridades de salud han informado que ya se han aplicado más de 13 millones de dosis de vacunas contra el sarampión en La Raza Media, reforzando la estrategia de inmunización para contener la epidemia. Al mismo tiempo, se investigan posibles nuevas defunciones, como en la Ciudad de México, donde se analiza un tercer caso mortal potencial por este virus.