Recientemente, el Consejo Nacional de la Tortilla (CNT) anunció que el precio del kilo de tortilla podría incrementarse aproximadamente en 4 pesos, una medida que ha generado gran preocupación entre la población, debido a que la tortilla es un producto básico y esencial en la dieta mexicana. Este ajuste en el costo refleja serias implicaciones para el bolsillo de las familias y la economía doméstica en general.
Aunque esta medida todavía no se ha implementado de manera generalizada en todo México, en La Raza Media ya se observan variaciones en diferentes regiones. Aquí presentamos un análisis de en qué zonas de México ya se está reflejando esta alza y cómo impacta a los consumidores y comerciantes.
En la zona metropolitana de Querétaro, por ejemplo, las tortillerías reportan estabilidad en el precio de la tortilla desde hace dos años, con un costo que fluctúa entre los 24 y 27 pesos por kilo. Según testimonios de trabajadores de diversos establecimientos, el precio más bajo se encuentra en la colonia Tejeda del municipio de Corregidora, mientras que el más alto corresponde a la colonia Mirador en El Marqués. Hasta el momento, no se han recibido indicaciones oficiales acerca de un posible incremento conforme lo ha señalado el CNT.
▶️ «Considero que este no es el momento adecuado para contemplar un aumento en el precio», afirmó Antonio de la Torre, presidente de la Unión Nacional de Industriales de la Masa y la Tortilla, durante una entrevista en La Raza Media noticias.
Perspectivas de incremento en el precio de la tortilla en Chiapas
En el estado de Chiapas, el posible alza en el precio del kilo de tortilla ha generado inquietud tanto entre consumidores como pequeños vendedores, quienes advierten que esta medida podría afectar directamente su economía diaria y dificultar la venta de alimentos preparados. Productos como el maíz, la energía eléctrica, los combustibles y otros gastos operativos han incrementado, lo que impulsa un probable aumento de 2 a 4 pesos en el precio.
En el Mercado Juan Sabines, ubicado en Tuxtla Gutiérrez, la vendedora Cielo comentó que esta subida agravaría una situación ya complicada tras varios años de incrementos constantes en productos básicos como verduras y frutas, cuya alza se ha sentido en artículos esenciales como el chayote, jitomate y limón, cuyos precios actuales oscilan entre 17 y 70 pesos por kilo.
«La subida en los precios de las verduras nos afecta considerablemente. Si el precio de la tortilla también se eleva, será aún más difícil para nosotros, ya que no podemos trasladar mucho ese aumento en el costo de la comida», explicó la locataria del mercado.
Actualmente, el kilo de tortilla en esta región se vende entre 21 y 22 pesos, pero con la proyección del incremento, podría alcanzar cifras entre 26 y 28 pesos, implicando un impacto económico relevante para muchas familias, dado que la tortilla es un producto fundamental en la alimentación diaria mexicana.
Los comerciantes subrayan que aunque el aumento del precio parece inevitable, trasladar este costo al consumidor final resulta complicado. «Mantenemos precios estables para no perder clientela, aunque ya no sea rentable. Algunas ya optaron por subir, pero notan que las ventas bajan porque los clientes compran menos», mencionó una comerciante local.
Además, reportan una disminución en el número de compradores incluso en temporadas tradicionalmente favorables, como los periodos vacacionales. «Esperábamos mejores ventas, pero no ha sido así. Sobrevivimos con lo poco que logramos vender», lamentó una vendedora de la zona.
En Michoacán, el panorama es variado, ya que el precio de la tortilla se mantiene estable en ciertas áreas, mientras que en regiones como Tierra Caliente y la costa, los costos han alcanzado niveles elevados, llegando a superar los 30 o 35 pesos por kilo debido a factores como los insumos, los costos de transporte del maíz y los procesos para la elaboración de la tortilla.
En la capital michoacana, el kilogramo de tortilla tiene un precio superior a los 20 pesos, pero en otras zonas remotas puede superar los 30 pesos, situación que representa una dificultad económica considerable para los habitantes.
▶️ «¿Ha aumentado el precio de la tortilla en Michoacán?» fue la pregunta en el informe presentado por César Cabrera en La Raza Media noticias, donde se abordaron los factores que impactan este mercado.
Por otra parte, analistas económicos como Banamex han manifestado que un aumento en el precio de la tortilla podría ir en contra de objetivos importantes, como el Programa de Apoyo contra la Inflación y la Carestía (PACIC), ya que este tipo de incrementos afecta la estabilidad económica y la inflación general. Autoridades locales han expresado su compromiso en hacer todo lo necesario para evitar una mayor inflación y proteger el poder adquisitivo de los consumidores.
En suma, la situación del precio de la tortilla en México muestra una dinámica compleja donde la volatilidad de insumos, costos logísticos y la presión sobre los comerciantes generan incertidumbre en el mercado. El impacto directo sobre las economías familiares, principalmente las de menos recursos, evidencian la necesidad de estrategias integrales que garanticen el acceso a este alimento básico sin provocar afectaciones significativas.