Las recientes muertes masivas de peces en el sistema lagunario del sur de Tamaulipas han sido atribuidas por las autoridades a alteraciones en la hidrodinámica y cambios en los niveles de salinidad del agua. Tras un análisis cuidadoso, funcionarios estatales descartaron que este fenómeno represente un riesgo para el agua destinada al consumo humano o la continuidad de la actividad pesquera en la región.
Durante una conferencia conjunta, Raúl Quiroga Álvarez, secretario de Recursos Hidráulicos, señaló que aunque se registró un evento excepcional que afectó a la fauna acuática, el sistema lagunario en su conjunto permanece en condiciones favorables para la pesca y no se han registrado suspensiones ni quejas al respecto.
«Hasta ahora, todo el sistema lagunario sigue siendo apto para la pesca; no se ha detenido esta actividad ni se ha presentado ningún reclamo que indique problemas en este sentido», afirmó Quiroga Álvarez, enfatizando la estabilidad del ecosistema a pesar de la mortandad registrada.
Retiran tres toneladas de peces muertos
Por otro lado, Karl Heinz Becker, titular de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente, explicó que en coordinación con la Comisión Nacional del Agua y la Comapa Sur se organizó la recolección y adecuada disposición de aproximadamente tres toneladas de peces muertos encontrados en la zona afectada. Esta acción fue fundamental para evitar cualquier riesgo ambiental derivado de la descomposición de la fauna.
Entre las especies que se retiraron se encuentran tilapia, plateado, bobo y pez diablo, las cuales fueron dispuestas en sitios específicos siguiendo estrictos protocolos establecidos por autoridades federales para minimizar cualquier posible contaminación o impacto ambiental negativo.
Mantienen monitoreo tras fase crítica
Las autoridades también informaron que, aunque la fase más crítica del fenómeno ya ha sido superada, continúan con los recorridos de monitoreo de manera constante. Estos son realizados por organismos de los tres niveles de gobierno para vigilar de cerca las condiciones del sistema lagunario y la infraestructura hidráulica conexa.
En una inspección técnica realizada en el estero El Camalote, se pudo constatar la presencia de fauna viva como peces, aves y tortugas, lo cual indica que partes del ecosistema mantienen condiciones normales y favorables para diversas especies, evidenciando una pronta recuperación del entorno natural.
Analizan modernizar diques y compuertas
Finalmente, se informó que ya se están evaluando con la Comisión Nacional del Agua posibles acciones para la modernización de diques y compuertas en la región. Estas medidas buscan fortalecer la gestión hidráulica local y prevenir la repetición de episodios similares que puedan causar alteraciones en la calidad del agua y en la biodiversidad lagunaria.
Este análisis y la futura modernización se consideran pasos clave para proteger el ecosistema y garantizar la sustentabilidad de las actividades económicas relacionadas con la laguna, asegurando que eventos como este sean menos frecuentes y su impacto sea menor en el futuro.
En conclusión, las autoridades aseguran que pese a la mortandad de peces y las alteraciones temporales en la laguna, no se han presentado daños que comprometan la salud pública ni la viabilidad de la pesca en la zona, subrayando el compromiso con la protección ambiental y el bienestar de la comunidad local.