El Gobierno de Baja California comunicó que, tras los recientes ataques registrados el domingo, se realizaron operativos coordinados que resultaron en la detención de 25 personas, sin que se reportaran civiles lesionados. La situación fue atendida con prontitud para garantizar la seguridad de la población en la entidad.
La gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda lideró la Mesa de Seguridad Estatal el lunes 23 de febrero, donde se dio seguimiento a un total de 29 incidentes presentados en diversos municipios de Baja California. Estos hechos incluyeron incendios a vehículos, daños a inmuebles y afectaciones a negocios, mismos que fueron atribuidos a integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación.
Contexto y respuesta inmediata
La mandataria enfatizó que, gracias a la rápida respuesta de las corporaciones de seguridad desde la 01:05 horas, no se registraron nuevos incidentes en todo el territorio, demostrando la efectividad en el actuar coordinado ante esta situación.
La gobernadora señaló que el transporte público, de carga y de personal opera con normalidad en toda la entidad, y que no existen bloqueos en las carreteras, lo que permite la circulación libre y segura para los ciudadanos y la actividad económica.
Esta coordinación incluyó la participación conjunta de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional, así como corporaciones estatales y municipales. Además, contó con el apoyo del gabinete federal encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, señalando la importancia de un esfuerzo multisectorial para enfrentar la amenaza de estos grupos delincuenciales.
Impacto y reconocimiento institucional
Roberto Quijano, presidente del Consejo de Seguridad Pública de Baja California, resaltó la actuación eficiente de los tres niveles de gobierno durante los ataques. A pesar de la gravedad y la intensidad de los hechos, destacó que no se presentaron personas lesionadas, aunque se registraron daños materiales en inmuebles y vehículos.
Quijano subrayó que estas agresiones no son exclusivas de Baja California, sino que forman parte de un fenómeno nacional relacionado con las operaciones de organizaciones criminales. La rápida capacidad de reacción de las autoridades evitó mayores consecuencias y protege la estabilidad social y la historia de México.
Actualmente, la Mesa de Seguridad se mantiene en sesión permanente y tiene presencia operativa en puntos estratégicos de la región, mientras continúan las investigaciones para deslindar responsabilidades y garantizar justicia. Este esfuerzo incluye la revisión de pruebas, el seguimiento de líneas de investigación y una vigilancia constante para prevenir futuros ataques.
El operativo y las acciones preventivas reflejan el compromiso de las autoridades con la seguridad de la población y la protección del entorno urbano y económico frente a las amenazas delictivas. La coordinación entre dependencias y niveles de gobierno es fundamental para contener este tipo de incidentes y fortalecer la paz social a largo plazo.
Finalmente, la respuesta rápida y contundente ante esta serie de agresiones pone de manifiesto la importancia de mantener un estado de alerta constante y una colaboración estrecha entre fuerzas de seguridad. Esta experiencia también invita a reflexionar sobre la necesidad de estrategias integrales que aborden las raíces del problema delictivo y ayuden a construir comunidades más seguras y resilientes en Baja California y en todo México.