En la cuarta ciudad más grande e importante de México, Puebla enfrenta un desafío considerable en materia de movilidad urbana, que demanda decisiones firmes y transparentes dirigidas a mejorar la calidad de vida de sus habitantes. La solución planteada por el Gobierno estatal es un sistema de transporte por cable que busca reducir los tiempos de traslado en la zona metropolitana, al ofrecer un medio eficiente, accesible y moderno para desplazarse.
El proyecto contempla la instalación de cuatro líneas que comprenderán nueve estaciones y un recorrido total de 13.6 kilómetros. Según indicó José Luis García Parra, coordinador de Gabinete del Gobierno de Puebla, la obra permitirá realizar el trayecto más largo en sólo 36 minutos, con un costo accesible de 12.50 pesos, buscando así que los usuarios tengan una alternativa rápida y económica frente a los problemas actuales de movilidad.
Este sistema no funcionará aisladamente; estará conectado con la red de RUTA, el transporte público convencional y también con un futuro sistema de bicicletas públicas, integrando distintos modos para facilitar desplazamientos multimodales. Se ha tenido especial cuidado en el diseño del proyecto para minimizar el impacto ambiental, ya que de los 97 árboles en las áreas previstas para estaciones y nodos, ninguno será talado, sino que someterán a poda o trasplante con equipos especializados.
El diagnóstico en que se basó el proyecto muestra que en Puebla los tiempos de traslado se han incrementado considerablemente: rutas que antes tomaban alrededor de 15 minutos ahora duran entre 30 y 60 minutos, o incluso más, especialmente cuando se requieren transbordos. Ante este panorama, optaron por un sistema elevado de transporte que permitiría construir la infraestructura necesaria sin interrumpir gravemente la movilidad urbana durante el periodo de obra, calculado en 24 a 26 meses.
Algunas críticas han sugerido que la ampliación de la red de RUTA o mejoras en las vialidades serían soluciones más adecuadas; sin embargo, García Parra explicó que extender la red de autobuses rápidos implicaría confinar carriles existentes, disminuyendo el espacio para circulación vehicular y causando mayor afectación vial. En cambio, el sistema de cable aéreo es menos invasivo y más viable para el entorno urbano de Puebla.
En cuanto al impacto ambiental, se recalcó que el trazo del sistema cambió después de escuchar observaciones de organizaciones ambientalistas y vecinos, buscando un equilibrio entre desarrollo urbano y conservación. Además, el proyecto se fundamenta en estudios serios como el Plan Integral de Movilidad Urbana Sustentable (PIMUS), análisis de demanda y evaluaciones costo-beneficio para garantizar su viabilidad. La línea conectará la zona norte de la ciudad, iniciando en La Resurrección, con la dinámica zona de Angelópolis, y cada estación estará a menos de 500 metros de una estación de RUTA, facilitando la transferencia entre medios.
Adicionalmente, el Gobierno de Puebla destinará 100 millones de pesos para iniciar una red de ciclovías que asegurará la conexión entre la infraestructura existente, estaciones del sistema cablebús y nodos de RUTA, promoviendo así alternativas de movilidad sustentable y complementaria.
Respecto al financiamiento, se confirmó que la inversión será cubierta dentro del periodo de la administración estatal actual, sin dejar deudas futuras, y se espera que el sistema sea autosustentable gracias a la tarifa propuesta. El costo anual de operación se estima en 105 millones de pesos, lo cual justifica la planificación financiera bajo un modelo rentable.
Finalmente, el funcionario negó que la oposición al proyecto sea originada por motivos políticos o de actores específicos, sino que se debe en parte al escepticismo frente a una modalidad de transporte novedosa para Puebla. Para reforzar la confianza en la viabilidad, mencionó ejemplos internacionales y nacionales de sistemas de transporte por cable exitosos, como los implementados en Ciudad de México, París y próximamente en Uruapan, Michoacán, demostrando que esta tecnología puede ser efectiva en distintos contextos urbanos. Así, Puebla avanza hacia una movilidad más eficiente, integrada y sustentable para su futuro urbano.