El renombrado chef Carlos Gaytán, originario de Huitzuco, ha vuelto a sus raíces con un propósito muy especial: abrir un restaurante en honor a su madre en Guerrero y, en el proceso, obtener para esta entidad su primera estrella Michelin. Su regreso no solo representa un homenaje familiar sino también un ambicioso proyecto que busca elevar a Guerrero en el mapa gastronómico internacional.
Gaytán fue pionero para la cocina mexicana y latina al ser el primer mexicano en alcanzar una estrella Michelin en Estados Unidos por su restaurante Mexique en Chicago. Su trayecto comenzó hace décadas, en 1990, cuando emigró a Estados Unidos en busca de mejores oportunidades. En una entrevista con La Raza Media Televisión y el periodista Alejandro Domínguez, compartió la historia de su vida, su evolución profesional y los retos que enfrenta con su nuevo emprendimiento en México.
Al recordar sus años iniciales, Carlos menciona una conversación que fue decisiva: un conocido le aseguró que llevaba 20 años lavando platos, con casa y coche, y consideraba eso su sueño americano. Para Gaytán, aquello no representaba un sueño, sino una zona de confort. Esto lo motivó a no conformarse, estudiar técnicas culinarias francesas y moldear su propio camino en la gastronomía.
De migrante irregular a referente gastronómico
Su llegada a Estados Unidos fue compleja; como muchos mexicanos, llegó de forma irregular y tuvo que empezar desde abajo, siempre con la visión clara de convertirse en chef. En sus propias palabras:
«Elegí la gastronomía como mi vocación y puse todo mi esfuerzo para sobresalir; mi competitividad ha sido clave para alcanzar los éxitos que tengo ahora.»
Reconoce que el contexto migratorio actual está lleno de desafíos, pero también envía un mensaje esperanzador:
«Aunque enfrentemos momentos difíciles, confío en que surgirán grandes oportunidades y transformaciones positivas para quienes estamos en esta situación.»
A pesar de su consolidada carrera internacional, Gaytán mantiene un profundo amor por México y sus raíces, destacando que nunca se ha desligado del país. Su presencia culinaria se extiende fuera de Chicago con restaurantes en California, El Paso y la Riviera Maya, aunque su nuevo proyecto en Guerrero tiene un significado especial y más personal para él.
Teté, un homenaje a su madre y la cocina guerrerense
En Acapulco, Carlos inaugurará Teté, un restaurante dedicado a su madre y a la esencia de la gastronomía guerrerense. El concepto girará en torno a una cocina para compartir en el centro de la mesa, invitando a los comensales a una experiencia cálida y cercana que promueva la unión y el disfrute colectivo. Asimismo, el menú de degustación busca retratar la riqueza regional y, a la vez, aspirar a repetir el triunfo de la estrella Michelin obtenido en Chicago.
«Mi mayor deseo es brindar a Guerrero y a su gente el orgullo de contar con una estrella Michelin en su tierra natal.»
El amor por la cocina nació dentro de su hogar, donde su madre siempre improvisaba con lo que tenía disponible, sin ceñirse a recetas estrictas. De ella aprendió que con cualquier ingrediente se pueden crear cosas extraordinarias, una lección que ha marcado toda su carrera.
Esta filosofía lo llevó a adoptar y abrazar la técnica francesa, formándose en cocinas francesas que influenciaron sobremanera la identidad de Mexique —nombre que es un juego de palabras entre México y francés— y cimentaron su reputación profesional, la cual ahora lo impulsa a retribuir a Guerrero con su talento y pasión.
El chef Carlos Gaytán, reconocido como el primer mexicano-latino en obtener una estrella Michelin por Mexique en Chicago, compartió su inspiradora historia durante el Abierto Mexicano de Tenis en Acapulco, donde fue invitado especial, dejando claro su vínculo con su tierra natal y su compromiso con la gastronomía mexicana.
Con información recopilada por Alejandro Domínguez para La Raza Media.