Con un ambiente lleno de juegos, actividades recreativas y dinámicas centradas en la convivencia y la promoción de los derechos infantiles, el Programa de Educación Migrante en Chiapas llevó a cabo la celebración del Día de la Niñez en el Centro de Desarrollo Comunitario (Cedeco) de Tapachula. El evento congregó a decenas de menores en situación de movilidad, quienes disfrutaron de espacios diseñados para su bienestar y desarrollo integral.
Marta Lilia Moreno Gómez, coordinadora del Programa de Educación Migrante en Chiapas, resaltó que la iniciativa tiene como propósito principal ofrecer momentos de alegría y acompañamiento a niñas, niños y adolescentes migrantes que residen en albergues, centros asistenciales y fincas cafetaleras distribuidas en la región. Estas actividades buscan además fortalecer el sentido de pertenencia y reconocimiento de sus derechos.
El programa, integrado en la Coordinación de Programas Especiales y Compensatorios de la Secretaría de Educación de Chiapas, se orienta a garantizar una educación inclusiva y sin barreras para la población infantil migrante. Ante el creciente aumento de niños y jóvenes migrantes, esta estrategia educativa se adapta para responder a las necesidades particulares de esta población vulnerable.
Actualmente, se atiende a alrededor de mil 200 niñas y niños migrantes en diversos puntos de Chiapas, y en la celebración realizada en el Cedeco participaron 175 de ellos. La expansión de esta población presenta retos significativos en términos educativos, pero el programa continúa operando con personal altamente capacitado y bajo un enfoque humanista que privilegia la dignidad y el respeto.
«La migración trae consigo la presencia de familias completas, y nuestra atención se centra especialmente en niños que viven en albergues, a quienes ofrecemos una educación de calidad con docentes preparados para atender sus necesidades específicas», explicó Moreno Gómez.
El programa abarca desde la educación preescolar hasta secundaria, asegurando la cobertura de todos los niveles escolares y facilitando el acceso a la educación sin exigir documentación oficial a las niñas y niños migrantes, eliminando así barreras que podrían obstaculizar su desarrollo académico.
En su mensaje final, Marta Lilia Moreno hizo un llamado a la sociedad para fomentar la empatía y la solidaridad hacia la niñez en movilidad. Reforzó la importancia de continuar con una actitud de apoyo hacia estos menores, manteniendo firme el compromiso por una educación que trascienda fronteras y garantice sus derechos fundamentales.
«Debemos persistir en esta actitud solidaria, apoyando a las niñas, niños y adolescentes que se encuentran en situación de movilidad, recordando siempre que nuestra misión es ofrecer una educación sin fronteras», concluyó.
Este tipo de iniciativas no solo promueven el bienestar inmediato de los menores migrantes, sino que además fortalecen el tejido social, fomentando la inclusión y el respeto por los derechos de la infancia en contextos vulnerables. La Raza Media destaca la necesidad de continuar y ampliar estos esfuerzos en Chiapas y otras regiones con población migrante.