El miércoles 14 de febrero, la comunidad católica de Gómez Palacio y Lerdo inició formalmente el tiempo de Cuaresma con solemnidad y compromiso espiritual. En la Catedral de Santa María de Guadalupe, a las 8:00 de la mañana, Monseñor Jorge Estrada Solórzano, obispo de la Diócesis de Gómez Palacio, presidió la misa de bendición de la ceniza y la imposición de la cruz en la frente, símbolo que señala el inicio de esta temporada de reflexión, penitencia y renovación.
«El miércoles de ceniza marca el comienzo del tiempo cuaresmal, un periodo en el que debemos fortalecer nuestra oración, ejercer la caridad y aceptar el sacrificio como expresión de nuestra fe,» resaltó enfáticamente el Obispo.
Monseñor Estrada subrayó que la Cuaresma es mucho más que un ritual; es un llamado profundo a reavivar las dimensiones esenciales de la vida cristiana. Este tiempo especial ofrece una oportunidad para reenfocar nuestras fuerzas en los aspectos vitales de la cotidianidad cristiana, reconociendo la necesaria espiritualidad que exige una conexión más íntima con Dios y una auténtica cercanía con el prójimo.
Durante la celebración en la Catedral de Nuestra Señora del Carmen en Torreón, el obispo destacó además el avance espiritual y pastoral que atraviesa la iglesia diocesana, destacando proyectos importantes en marcha que abarcan diversas áreas como la pastoral social, la evangelización y las devociones, todo en preparación para el jubileo del 2033. «Estamos trabajando desde varios frentes en nuestras parroquias para fortalecer la fe y la comunidad,» manifestó.
«Nuestro compromiso abarca desde la pastoral social hasta la evangelización y devociones, preparándonos con fervor para el jubileo 2033. Hay una gran actividad en nuestras parroquias,» puntualizó el Obispo.
Sin embargo, el Obispo también expresó su preocupación y tristeza ante el incremento de la inseguridad en algunas comunidades, citando el caso específico de Santa Clara, donde se evidencia una mayor presencia de grupos del crimen organizado. Subrayó la importancia de que las autoridades realicen su labor para enfrentar este problema que afecta la seguridad y la paz social.
«Nos inquieta el aumento de estas situaciones en ciertas zonas; mientras en algunos lugares la presencia de estos grupos ha disminuido, en otros ha crecido. Esta es una realidad que debemos afrontar con seriedad,» señaló Monseñor Estrada.
Para el desarrollo del Miércoles de Ceniza en la Catedral de Santa María de Guadalupe, se dispuso que a lo largo del día ministros asistentes colaboraran en la imposición de la cruz con ceniza, mientras que las celebraciones eucarísticas principales fueron programadas a las 12:00 y 19:00 horas, facilitando así la participación de los fieles en este acto significativo.
Por otro lado, en Lerdo, cientos de fieles respondieron con fervor en la eucaristía del mediodía que encabezó el párroco Julio Carrillo Gaucín, en la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, dando inicio a la Cuaresma 2026 con mucha solemnidad. En entrevista, el párroco hizo un llamado a vivir este tiempo de conversión con responsabilidad y compromiso, invitando a los fieles a ir más allá del ayuno tradicional de alimentos y a practicar un «ayuno de redes sociales» para evitar distracciones y fortalecer la vida espiritual.
«Este tiempo de cuarenta días es una verdadera preparación para la conversión personal y comunitaria. La invitación es a escuchar más profundamente la palabra de Dios y permitir que su mensaje transforme nuestras vidas,» explicó el Párroco Carrillo.
La misa reunió a numerosos fieles que esperaron pacientemente para recibir la bendición y la imposición de la ceniza impartida por el párroco y sus tres auxiliares. Entre los asistentes se destacaron figuras públicas como los exalcaldes Rosario Castro (PAN) y Carlos Aguilera (PRI), reconocidos por su fe católica, independientemente de sus diferencias políticas.
Julio Carrillo Gaucín enfatizó que durante esta Cuaresma se solicita a los fieles cumplir con tres prácticas fundamentales: el ayuno, no sólo en términos de alimentos los viernes y el Miércoles de Ceniza, sino también en la renuncia a malos hábitos; la oración, que implica establecer un diálogo constante con Dios; y las obras de misericordia, tales como alimentar al hambriento, dar de beber al sediento, vestir al desnudo, visitar a los enfermos, asistir al necesitado y acoger al que va de paso.
«Hoy podemos empezar, por ejemplo, con una mañana sin celular ni redes sociales para dedicar más tiempo a la familia, a la salud y a actividades que mejoren nuestro bienestar,» comentó el párroco, señalando la importancia de romper con el sedentarismo y adoptar hábitos saludables.
Finalmente, el Padre Carrillo recordó que estos cuarenta días representan un período para vivir con esperanza y reflexión profunda, siempre con la mirada puesta en celebrar el Misterio Pascual de Jesús, el núcleo central de la fe cristiana y el verdadero sentido de la Cuaresma.