La Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, encabezó la puesta en marcha del Primer Simulacro Metropolitano 2026, un ejercicio de prevención sin precedentes que marca una colaboración institucional inédita entre la Ciudad de México y el Estado de México. Este simulacro conjunto busca fortalecer la capacidad de respuesta ante fenómenos naturales, como los sismos, que no reconocen límites administrativos entre ambas entidades.
El simulacro se activó puntualmente a las 11:00 horas, momento en que la alerta sísmica comenzó a sonar por los altavoces instalados en la capital y simultáneamente se difundió en los dispositivos móviles de los habitantes. La hipótesis de trabajo consideró un sismo de magnitud 7.2 con epicentro en el estado de Oaxaca, escenario que permitió a la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, al Heroico Cuerpo de Bomberos y al Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano (C5) poner en marcha sus protocolos de emergencia con máximo nivel de coordinación.
El Secretario de Seguridad Ciudadana, Pablo Vázquez Camacho, detalló que tras la alerta se activó un plan de seguridad específico, que incluyó un despliegue preventivo de cinco helicópteros de la agrupación Cóndores, perteneciente a dicha secretaría. Estas aeronaves tuvieron la responsabilidad de sobrevolar y evaluar las condiciones de los 1,017 sectores en que está dividida la ciudad, con el objetivo de detectar daños simulados en la infraestructura urbana, fortaleciendo así la capacidad de respuesta ante un sismo real.
Además, se integraron y activaron de manera conjunta brigadas de distintas dependencias como la Secretaría de Movilidad (SEMOVI), la Secretaría de Obras y Servicios (SOBSE) y la Secretaría de Gestión Integral del Agua (SEGIAGUA). Estas brigadas tuvieron como misión verificar la resiliencia de los sistemas de transporte público, la red vial y la infraestructura hidráulica que sostiene a la metrópoli, enfatizando la importancia de mantener sistemas urbanos robustos frente a emergencias naturales.
Este primer simulacro forma parte de un programa ampliado que contempla tres ejercicios en total durante 2026, programados para los meses de febrero, mayo y septiembre. Con ello, la gestión integral de riesgos se consolida como un pilar fundamental dentro de la política pública de la capital, en aras de proteger a la población y mitigar los daños que puedan ocasionar desastres naturales.
Al respecto, Clara Brugada subrayó que «este tipo de ejercicios son esenciales para fortalecer la coordinación interinstitucional y preparar a la ciudadanía, pues un sismo no entiende de divisiones políticas; nuestra unión es la clave para salvar vidas y proteger la infraestructura». La participación activa de todos los sectores y niveles de gobierno evidencia un compromiso firme por elevar los estándares de seguridad y prevención.
En paralelo, tanto la Ciudad de México como el Estado de México continúan impulsando acciones complementarias en materia de gestión de riesgos y desarrollo urbano. Un ejemplo reciente es la firma de un convenio por parte de Américo, junto con el secretario de Economía, para fomentar el Polo de Desarrollo para el Bienestar en Altamira, iniciativa estratégica que busca mejorar las condiciones sociales y económicas desde una visión integral.
Finalmente, dentro de las noticias relacionadas destaca que el Estado de México ha extendido la vigencia de la tarjeta de circulación dos años más que la Ciudad de México, y que la SEMOVI ha alcanzado un acuerdo salarial con la Alianza de Tranviarios, señalando la constante atención a mejoras en la movilidad y servicios urbanos. Estos movimientos demuestran un panorama activo y comprometido con el bienestar y seguridad de la población en la región metropolitana.