La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció que en el transcurso de esta y la próxima semana se realizará la entrega de apoyos pendientes a los productores del campo en la región del Bajío, apoyo que fue acordado desde noviembre del año pasado. Este compromiso refuerza la intención del gobierno federal de respaldar al sector agrícola clave para la economía nacional.
En una declaración reciente desde Sinaloa, reconocida como la principal zona productora de maíz en el país, Sheinbaum Pardo destacó que el Bajío es la segunda región más importante en términos de producción agrícola. Hasta ahora, cerca de 6 mil de los 27 mil productores previstos ya han recibido sus subsidios, y se espera que el resto complete esta entrega en las próximas semanas, acelerando así el apoyo económico a quienes más lo necesitan.
Este apoyo forma parte de un esquema establecido en noviembre, mediante el cual el gobierno federal aporta 800 pesos por tonelada de maíz, en tanto que los gobiernos locales de Jalisco, Guanajuato y Michoacán complementan con 150 pesos adicionales, resultando en un total de 950 pesos por tonelada. Esta estrategia busca mitigar las dificultades que enfrentan los agricultores debido al bajo precio del grano y a las complicaciones en su producción.
En relación a las preocupaciones manifestadas por diversos productores sobre los bajos costos del maíz, Sheinbaum explicó que el precio reducido se debe principalmente a una sobreproducción mundial causada por un año con lluvias extraordinarias. Señaló que esta situación genera un excedente que influye en el mercado, cuyo precio ya no es fijado nacionalmente sino que depende de la bolsa de Chicago, conforme a acuerdos internacionales vigentes.
“La abundancia de maíz en el mercado ha provocado una disminución en su precio. Desde la implementación del primer tratado internacional sobre el maíz, el precio no se determina a nivel nacional, sino que está sujeto a las fluctuaciones de la bolsa de Chicago”, explicó la presidenta.
Además, detalló que ha sostenido dos reuniones con los agricultores para buscar soluciones conjuntas y anunció un tercer encuentro con productores de maíz híbrido para la próxima semana, resaltando el compromiso continuo del gobierno para enfrentar esta problemática.
Sheinbaum también informó sobre la existencia de una mesa de trabajo con productores de Sinaloa, con miras a construir acuerdos a largo plazo que beneficien a los agricultores de todo México. Entre las estrategias que se exploran están negociaciones con proveedores de insumos para conseguir precios preferenciales, lo que ayudaría a reducir costos y mejorar la rentabilidad de la producción agrícola.
En complemento a los apoyos gubernamentales, el gobierno federal impulsa un acuerdo para fomentar convenios directos entre compradores y productores, eliminando intermediarios y asegurando la compra segura de los productos. Para Sinaloa, se está diseñando un esquema similar al del Bajío, donde además de la aportación federal y estatal, grandes compradores como Gruma y Minsa asumirían compromisos de compra con un precio adicional, fortaleciendo la estabilidad económica de los agricultores.