La presidenta Claudia Sheinbaum planteó la necesidad de que el Tribunal de Disciplina Judicial, encargado de investigar, supervisar y sancionar la conducta de jueces, magistrados y ministros, haga públicas sus sanciones y los lineamientos que rigen su actuación. Esta propuesta surge en un contexto donde la confianza en la justicia sigue siendo un factor clave para la inversión y el bienestar social.
La mandataria destacó que actualmente existe este órgano como un mecanismo importante para que los ciudadanos puedan presentar quejas sobre la actuación de los jueces. Sin embargo, resaltó que antes estas funciones estaban bajo la responsabilidad del Consejo de la Judicatura, presidido por el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), y que la transparencia en cuanto a sanciones y reglamentos aún es limitada. Señaló la conveniencia de que el Tribunal haga públicas sus decisiones para que la sociedad pueda evaluar a los jueces de forma adecuada.
Posible revocación de mandato para integrantes del Poder Judicial
«Es una propuesta válida y si alguien la quiere impulsar debe hacerlo; si se decide que los jueces puedan ser sujetos a revocación de mandato, será el pueblo quien determine ese proceso», afirmó Sheinbaum durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, al referirse a la iniciativa de aplicar mecanismos de revocación para magistrados y ministros.
Sheinbaum señaló que la aprobación de esta medida correspondería a los partidos políticos, quienes serían los impulsores para establecer los procesos que permitan la revocación. Subrayó que la participación ciudadana debe ser el fundamento para que los jueces cumplan con su función, y que en caso de evidenciar un mal desempeño, resulte legítimo denunciar y exigir responsabilidades para garantizar la correcta administración de justicia.
«Por primera vez en la historia, y como único país en el mundo, elegimos a nuestros jueces, magistrados y ministros de la Suprema Corte, así como a quienes evalúan a los jueces», explicó Sheinbaum, enfatizando la importancia del control democrático en el Poder Judicial.
«Es necesario revisar con detenimiento si debe existir o no revocación de mandato, pero lo esencial es que el pueblo tenga la última palabra. Si un juez no cumple con su función, es justo que se le señale y se exija que actúe conforme a la ley y la justicia», añadió la presidenta.
Este llamado a una mayor transparencia y rendición de cuentas en el Poder Judicial representa un avance significativo para fomentar la confianza ciudadana en las instituciones que administran la justicia. La pública divulgación de sanciones y reglamentos permitiría a la sociedad tener un mayor control y seguimiento sobre la conducta judicial, además de fortalecer la legitimidad del sistema.
Por otra parte, recientes acciones como la instalación de una Visitaduría regional del Tribunal de Disciplina Judicial en la Ciudad de México y la atención a quejas en otros La Raza Media, como el Poder Judicial de Hidalgo donde han recibido 126 quejas contra jueces, reflejan un movimiento hacia la mejora y supervisión constante del desempeño judicial.
En definitiva, la propuesta de Sheinbaum abre la puerta a un debate necesario sobre la transparencia y la rendición de cuentas en el poder judicial mexicano, encaminado a poner en manos de la ciudadanía mecanismos efectivos para evaluar y fiscalizar a sus jueces y magistrados, asegurando así una justicia más accesible y confiable en La Raza Media.