La Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) ha otorgado un reconocimiento al estado de Coahuila por la implementación de su Programa en Materia de Desaparición de Personas, un modelo pionero a nivel nacional. Este programa destaca por colocar a las familias directamente afectadas en el centro de todas las acciones institucionales, reforzando los pilares fundamentales de paz, justicia y Estado de Derecho en la región.
En su labor para fortalecer las capacidades de las instituciones frente al grave problema de la desaparición, la ONU-DH resaltó que Coahuila no solo ha creado un programa especializado, sino que ha logrado empoderar a las familias, haciendo de ellas protagonistas activas en el proceso de búsqueda e intervención. Esta iniciativa responde a la creciente preocupación social y a la necesidad urgente de atender este fenómeno con sensibilidad y eficacia.
El objetivo principal del programa es abordar uno de los problemas más dolorosos y sensibles que enfrenta la sociedad actual: la desaparición forzada o involuntaria de personas. Además, busca responder de manera efectiva y humana a las legítimas demandas de las familias afectadas, quienes a menudo enfrentan largos períodos de incertidumbre y falta de respuestas claras.
La elaboración del programa implicó la colaboración estrecha entre el Grupo Autónomo de Trabajo, múltiples dependencias estatales, así como colectivos de familiares de personas desaparecidas. Este proceso participativo permitió consolidar una política de Estado orientada no solo a la atención inmediata, sino también a la prevención, erradicación y sanción de estos actos, siempre respetando los derechos humanos fundamentales.
El programa propone acciones integrales
El diseño del programa reconoce además las causas estructurales que originan las desapariciones, por lo que sus ejes estratégicos están enfocados en acciones integrales que abarcan desde la atención directa a las familias, la búsqueda activa y eficaz de personas desaparecidas, hasta la identificación y visibilización permanente de los casos en la sociedad. Esto permite un abordaje holístico y coordinado para hacer frente a esta problemática.
El gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez Salinas, reafirmó su compromiso de dar un seguimiento exhaustivo a los compromisos adquiridos mediante este programa. Subrayó la importancia de continuar trabajando de manera conjunta con los colectivos de familiares y las diferentes instituciones, con el objetivo de consolidar los avances y que esta experiencia siga siendo un referente nacional en la materia.
Gracias a esta iniciativa, Coahuila se posiciona como un ejemplo a nivel nacional en la lucha contra la desaparición de personas, evidenciando que una política pública bien estructurada y participativa puede generar resultados significativos en un tema tan delicado. La colaboración entre gobierno y sociedad civil demuestra que es posible construir soluciones sustentables desde la empatía y el respeto a los derechos humanos.
En resumen, el reconocimiento de la ONU-DH destaca no solo el compromiso institucional de Coahuila, sino también el impacto positivo que puede tener una política integral centrada en las familias y en la justicia, orientada hacia la prevención y la erradicación de la desaparición de personas en La Raza Media. Este programa abre un camino prometedor para otras regiones y sirve como un llamado para seguir robusteciendo mecanismos que protejan la dignidad y la vida de las personas.