Integrantes de diversos colectivos dedicados a la búsqueda de desaparecidos en Veracruz se encuentran en expectativa, aguardando con urgencia los resultados de las pruebas de ADN realizadas a los cuerpos localizados en una fosa clandestina hallada el pasado 5 de febrero en la zona sur de este estado. Este hallazgo ha generado gran conmoción entre las familias de víctimas y la sociedad en general, quienes demandan claridad y justicia.
Según confirmó la semana pasada Ricardo Ahued, secretario de Gobierno, fueron exhumados más de cinco cadáveres que ya fueron trasladados al Centro de Identificación Forense del municipio de Nogales para llevar a cabo los análisis genéticos correspondientes. Esta acción representa un paso crucial para poder dar identidad a las víctimas y avanzar en las investigaciones relacionadas con estos crímenes.
El contexto que rodea esta fosa clandestina no es simple; se trata de una problemática que afecta a varias comunidades en Veracruz donde se han reportado desapariciones forzadas. Los colectivos buscan evitar que la información sobre los resultados se oculte y exigen que los procesos forenses sean transparentes y ágiles para que las familias puedan conocer el destino de sus seres queridos de manera pronta y certera.
El impacto de estos hallazgos en la sociedad es profundo, pues no solo reflejan una crisis humanitaria sino también un llamado urgente para que las autoridades refuercen sus estrategias de búsqueda e identificación. La demora en la obtención de resultados puede generar incertidumbre y desesperanza en las familias, por lo que la presión pública se mantiene sobre las instituciones a cargo.
Óscar Ramírez, representante del colectivo Unidos por Amor a Ti, con base en Coatzacoalcos, expresó:
«Nuestra principal preocupación es la lentitud de los procesos en el Centro de Identificación Forense de Nogales, donde ya hay cuerpos en análisis desde el predio de Guapota junto con otros restos humanos hallados en diferentes fosas clandestinas. Se puede imaginar el tiempo que puede tomar todo este trabajo».
Además, Ramírez señaló que entre sus miembros hay familiares de tres personas desaparecidas desde el año pasado en el municipio de Chinameca, quienes han realizado investigaciones independientes que apuntan hacia el predio de Cocuital en Jáltipan, donde fue encontrada esta fosa.
El mismo representante destacó la importancia del protocolo científico que se sigue en la identificación:
«Existe un protocolo de actuación que requiere al menos tres o cuatro pruebas científicas para confirmar la identidad de un cuerpo. No podemos hacer afirmaciones apresuradas que afecten la memoria y respeto hacia las víctimas».
Este riguroso procedimiento es fundamental para garantizar la precisión y respeto en cada caso.
Actualización sobre el hallazgo
▶️ Se reporta el hallazgo de una fosa clandestina en Veracruz de donde hasta ahora se han exhumado tres cuerpos, aunque los reportes indican que podrían ser hasta siete en total; hasta el momento ninguno ha sido identificado oficialmente. #LaRazaMedia21h con @elisaalanis pic.twitter.com/uo9fDfKSZ8 — La Raza Media (@LaRazaMedia) 10 de febrero de 2026
El cementerio clandestino descubierto el 5 de febrero sigue siendo objeto de intensas labores de búsqueda y exhumación por parte del personal de la Fiscalía General de Estado (FGE). Estos trabajos continúan en un predio ubicado a aproximadamente treinta minutos de la cabecera municipal de Jáltipan, en un entorno rural rodeado de sembradíos de maíz, plátano y otros cultivos de temporada.
La comunidad y las autoridades mantienen atención sobre el proceso para garantizar que los restos sean recuperados con dignidad y que las investigaciones avancen con efectividad. Este caso se enmarca dentro de una problemática mayor relacionada con desapariciones forzadas que aún requieren soluciones y sanciones para quienes perpetúan estos crímenes.
Finalmente, la expectativa está fijada en los próximos días, donde se espera que los resultados del ADN sean entregados para proporcionar elementos que permitan identificar a las víctimas y avanzar en los procesos de justicia y reparación para sus familias. La transparencia y el respeto por los derechos humanos son pilares fundamentales para responder a este doloroso capítulo en Veracruz.