El Condado de Santa Bárbara planea construir dos nuevas instalaciones de salud mental cerca de la Cárcel Northern Branch en Santa María, tras una propuesta de inversión estatal de 20 millones de dólares. Esta iniciativa tiene como objetivo expandir la atención en salud conductual en el norte del condado, beneficiando a la comunidad local.
El proyecto contempla la creación de dos centros residenciales que ofrecerán apoyo a corto plazo, con estancias promedio de hasta 30 días. Según Suzanne Grimmesey, oficial de información pública de Salud Conductual del Condado de Santa Bárbara, estas instalaciones buscan cubrir una brecha en el sistema para quienes necesitan continuar recibiendo apoyo antes de reintegrarse a la comunidad.
Las nuevas infraestructuras, designadas técnicamente como «instalaciones de rehabilitación social» por su licencia, dispondrán de 32 camas adicionales. Están diseñadas para reducir las listas de espera de los servicios de tratamiento comunitario existentes en el condado, facilitando que las personas puedan acceder a cuidados sin necesidad de salir de la región.
Estas instalaciones funcionarán como un paso intermedio para pacientes que fueron dados de alta del hospital psiquiátrico agudo conocido como ‘PUF’ o de la cárcel local. Actualmente, cuando no se dispone de este nivel de atención en la zona, los pacientes son enviados a centros fuera del condado, como en Ventura, Los Ángeles o Bakersfield, lo que encarece los costos y dificulta las visitas familiares, según Tom Franklin, presidente de NAMI.
Franklin destacó que, aunque la situación ha mejorado en años recientes, todavía persiste una grave escasez de camas para quienes necesitan atención después de salir del sistema penitenciario. Aunque el proyecto añadirá 32 camas en el norte del condado, los expertos y defensores de la salud mental insisten en que la demanda sigue siendo mucho mayor.
La construcción de estas instalaciones no se prevé que finalice hasta 2029, lo que subraya la urgencia del problema y la necesidad de camas disponibles de manera inmediata. Franklin enfatizó que la obtención de fondos es la clave para avanzar con el proyecto.
Por su parte, los líderes del condado apoyan la iniciativa, aunque aún está pendiente su aprobación formal por parte de los supervisores del condado, un paso necesario para que el proyecto pueda comenzar.