Durante la reciente sesión del Consejo Regional para la Gestión del Acuífero Lagunero, se confirmó oficialmente el compromiso conjunto de las autoridades de Coahuila y Durango para llevar a cabo el mantenimiento integral de la Cuenca Alta del Río Nazas. Entre las acciones más importantes destaca la implementación de un programa de bombardeo de nubes, que se prevé iniciar en el mes de mayo. Para esta primera etapa de intervención se destinará una inversión aproximada de 13 millones de pesos, con el objetivo de mitigar los efectos de la sequía y mejorar las condiciones hídricas de la región.
Antonio Gutiérrez Jardón, productor y miembro activo del Consejo, señaló que en la reunión virtual en la que participaron el Secretario de Desarrollo Rural de Coahuila, Jesús María Montemayor Garza, y su homólogo de Durango, Jesús Héctor López Morales, junto con otros 20 integrantes, se presentó la disposición conjunta para abordar y apoyar este proyecto. Destacó que esta iniciativa es crucial para hacer frente a los prolongados periodos de sequía y la escasez de agua que ha afectado a la zona.
Plan estratégico y financiamiento
«Es fundamental que la iniciativa privada, productores agrícolas, desarrolladores y constructores, junto con las autoridades federativas, se involucren financieramente para impulsar este proyecto que requiere unos 13 millones para su primera fase. Estamos en contacto con varias empresas de diversos sectores para sumar esfuerzos y garantizar el éxito del programa,» comentó Gutiérrez Jardón, enfatizando la importancia de la colaboración entre distintos actores para sostener el proyecto.
La urgencia de esta intervención radica en que los embalses de la región han sufrido una disminución severa, con una sequía prolongada que en 2025 llevó a que las presas estuvieran prácticamente vacías. A consecuencia de esto, sólo se sembró alrededor del 30 por ciento de lo que habitualmente se produce en la zona, poniendo en riesgo la actividad agropecuaria y el abastecimiento hídrico.
Actualmente, existe una carta de intención entre las entidades involucradas y se espera que en los próximos días los funcionarios estatales se desplacen a la región para avanzar en los detalles y formalizar los acuerdos, que hasta ahora han sido principalmente verbales. Se mantiene la confianza en que este compromiso se traduzca en acciones concretas y efectivas en beneficio del acuífero y sus usuarios.
Aunque se reconocen precedentes en los que el bombardeo de nubes no ha sido totalmente eficaz, la empresa encargada de la propuesta cuenta con experiencia comprobada y casos exitosos en regiones como Tamaulipas, Chihuahua, Zacatecas y Nuevo León, garantizando resultados tangibles. Además, para asegurar la efectividad del proyecto, se estableció que si tras las primeras cinco o seis intervenciones no se observan resultados positivos, el contrato no será cobrado, brindando seguridad y responsabilidad financiera al proceso.
El plan contempla alrededor de 25 a 30 eventos de bombardeo de nubes y se confía que este método pueda aportar una solución viable para aumentar la disponibilidad de agua en la Cuenca Alta del Río Nazas. Este esfuerzo conjunto simboliza un paso importante hacia la recuperación de los recursos hídricos y la sustentabilidad agrícola en la región.
Con estas medidas, las autoridades y productores buscan revertir el impacto de la sequía y fortalecer el manejo sustentable de las cuencas hídricas, esperando que este proyecto sea un ejemplo replicable en otras regiones afectadas por la escasez de agua. La cooperación multilateral y la inversión desde diversos sectores serán claves para el éxito y la continuidad de este ambicioso esfuerzo.